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Las dos CGT inician pulseada por el Consejo del Salario
El Gobierno cuenta con los «gordos» de la CGT y con la CTA de Yasky para acordar un nuevo piso
Hugo Moyano, Antonio Caló
La confirmación por parte de Cristina de Kirchner acerca de que el Consejo será citado para el mes próximo, hecha durante el encuentro que mantuvo ayer en la Casa de Gobierno con los rivales de Hugo Moyano, dio inicio a los tironeos. En el sector que integran los «gordos» y los «independientes» junto con exaliados del camionero anticiparon que impondrán su mayoría frente a Moyano para firmar rápidamente un acuerdo que incluirá las cámaras patronales y la CTA oficialista, del docente Hugo Yasky.
La nómina sindical para el Consejo del Salario está compuesta por 16 representantes, de los cuales el Gobierno, en los últimos años, invitó a tres que van por la CTA de Yasky. El año pasado el cuerpo acordó un incremento del 25% que llevó el salario mínimo de 1.840 a los actuales $ 2.300, y en el Ejecutivo analizan para 2012 aceptar una suba para llevarlo en torno a los 3.000 pesos.
En lo formal, el listado de miembros por la CGT debería ser este año el mismo que el de 2011 una vez que el Ministerio de Trabajo impugnó el proceso electoral que terminó la semana pasada en la reelección de Moyano y además prorrogó el mandato de las autoridades del Consejo Directivo. Es en esos 13 lugares donde los opositores al camionero dijeron estar en mayoría.
Cerca del líder de los choferes admitieron estar ante una encerrona. Al haber elegido la semana pasada en el Congreso de Ferro un Consejo Directivo nuevo, Moyano estaría en la obligación de exigirle al Gobierno nominar a nuevos representantes por la CGT ante el Consejo del Salario. De hacerlo, se expondrá a una nueva derrota administrativa.
Pero si el camionero acepta el listado del año pasado, quedará en desventaja en la mesa de negociaciones, frente a sus rivales que harán lo posible por agra-
dar al Gobierno -de Cristina de Kirchner depende la validación de una nueva CGT a partir de octubre-, a Yasky, que sistemáticamente actúa en sintonía con la Casa Rosada, y a las cámaras patronales, que pujarán por el menor aumento posible del salario mínimo, vital y móvil.
Será la primera oportunidad para que los sectores de la CGT en disputa vuelvan a verse las caras. Los «gordos» de los grandes gremios de servicios como Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza) no concurren a la central obrera hace tres años y medio, en disconformidad con Moyano, en tanto que los «independientes» y algunos exaliados del camionero concretaron su separación meses atrás. Pero desde que arrancó el proceso electoral impulsado por el camionero no habían vuelto a sentarse a la misma mesa.
A Moyano le quedaría entonces imitar el papel que le cupo en los últimos años al líder de la CTA disidente, el estatal Pablo Micheli, quien, a pesar de estar en clara desventaja -o precisamente por eso-, bregó sistemáticamente por aumentos porcentuales muy superiores a los que se planteaban en la mesa de negociaciones.
La parte empresarial en el Consejo del Salario está representada por las cámaras patronales de industriales (UIA), mercantiles (CAC), construcción (CAC), la Bolsa de Comercio y las entidades bancarias y del agro.


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