Managua - Centenares de seguidores del presidente Daniel Ortega y paramilitares asediaron y agredieron ayer a obispos y curas en Diriamba, al suroeste de Nicaragua, un día después de que sus incursiones en esa ciudad y en Jinotepe dejaran al menos 14 muertos.
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Los seguidores del Gobierno irrumpieron violentamente en la Basílica de San Sebastián, en Diriamba, donde los religiosos habían llegado a apoyar a un grupo de manifestantes que se atrincheraron el domingo ante el asedio de las fuerzas oficialistas.
"No queremos más tranques (bloqueos) de vías", "asesinos", "mentirosos", "hijos de puta", gritaron los partidarios de Ortega a la comitiva de religiosos, encabezada por el cardenal Leopoldo Brenes y el nuncio enviado por el papa Francisco, Stanislaw Waldemar Sommertag.
Los religiosos llegaron en caravana desde Managua para ayudar a liberar a las personas retenidas en la Basílica, entre ellos médicos voluntarios que habían quedado atrapados tras la violenta incursión que, junto al ingreso de antimotines y parapolicias en Jinotepe, dejó el domingo al menos catorce muertos, decenas de heridos y detenidos.
"No tenemos ningún arma, el arma aquí es la oración, ellos estaban atacando desde afuera", dijo un miembro de cuerpo médico que estaba dentro de la Basílica, vestido con una gabacha y con el rostro cubierto con una camisa.
Cuando los sacerdotes lograron abrirse paso entre la multitud para entrar a la iglesia fueron agredidos físicamente por los paramilitares y turbas sandinistas.
Entre las víctimas de la agresión está el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, así como periodistas nacionales y extranjeros que cubrían la visita.
Báez dijo que "lo que está sufriendo nuestro pueblo" es mucho "más grave" de lo que a él le pasó y reiteró que el llamado de la Iglesia es de "un alto a la violencia".
"No hay palabras para describir esto, irrespetaron a nuestros obispos, robaron a los periodistas", dijo el presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANDPDH) Álvaro Leiva, quien se refugió con el grupo de religiosos en la sacristía de la iglesia.
La Iglesia católica, que media entre el Gobierno y la Alianza Cívica (opositora, formada por grupos civiles), planteó adelantar los comicios de 2021 a marzo de 2019 a fin de salir de la crisis que envuelve al país desde que estallaron las protestas el 18 de abril.
Pero la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) advirtió que valora "seriamente la continuación en el diálogo", tras el incremento de la represión gubernamental.
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