18 de marzo 2009 - 00:00

Las heladas comenzarían a fines de abril próximo

A raíz de las heladas, la sequía y la disminución del área sembrada, sólo se cosecharon 8,3 millones de toneladas de trigo en el período anterior.
A raíz de las heladas, la sequía y la disminución del área sembrada, sólo se cosecharon 8,3 millones de toneladas de trigo en el período anterior.
 La cercanía del otoño reactivará el riesgo de heladas y es probable que los primeros episodios comiencen a registrarse en la segunda quincena de abril, y continúen con regularidad hasta mediados de la primavera, según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
«Como sucedió en las dos campañas agrícolas anteriores, las alternancias entre prolongados lapsos con temperaturas superiores a lo normal y bruscas entradas de aire polar hará que la peligrosidad de las heladas sea alta», sostuvo el análisis.
De cumplirse por tercer año consecutivo, las heladas de abril afectarían alrededor de 700 mil hectáreas de soja de segunda implantación sembradas en enero o a fines de diciembre.
Según los especialistas, «los grupos de maduración 4 largo y 5 o 6, además de otras clases de soja de períodos de desarrollo más extendidos serían afectados en distinta medida, en sus rindes, de acuerdo con el estado fenológico en que los encuentre las heladas».
Por otra parte, la siembra de trigo de la campaña 2009-2010 que ya se prevé cubrirá una superficie menor que la del año pasado, se atrasará porque todavía la tierra estará ocupada con la soja en cosecha.
En este sentido, los expertos evalúan que, probablemente, tengan preferencia trigos de ciclo de maduración corta.
A raíz de las heladas, la sequía y la disminución del área sembrada, sólo se cosecharon 8,3 millones de toneladas de trigo en el período anterior, 2008-2009.
Durante marzo y la primera quincena de abril continuará la reactivación temporaria de las precipitaciones iniciada a principios de febrero.
Perspectiva
De este modo, el final del ciclo de los cultivos de verano estará favorecido, si hay temperaturas adecuadas, para el llenado de granos y además se repondrán las reservas de humedad para la siembra de los cultivos de invierno, trigo y cebada en su mayoría.
Las alertas agrometeorológicos también pronostican, a partir de la segunda quincena de abril, una disminución marcada de las precipitaciones que traerán otra vez el fantasma de la sequía sobre las actividades agropecuarias.
Por lo tanto, será imprescindible llevar a cabo un cuidadoso manejo de conservación de las reservas de humedad de los suelos, a fin de posibilitar que se llegue a la época de implantación de los cultivos de la cosecha fina (invierno) en condiciones adecuadas, recomiendan.
Clímax
Respecto de las inundaciones, la temporada de fuertes lluvias en el Noroeste y la región del Chaco alcanzará su clímax durante lo que resta de marzo y la primera quincena de abril.
En esta etapa se presentará el riesgo de desbordes de los grandes ríos, en especial el Pilcomayo y el Bermejo, por lo que podrían resultar afectadas superficies de considerable extensión.
Por lo tanto, las medidas de vigilancia y prevención deberían mantenerse con el mayor cuidado, advierte el informe.
Mientras que las abundantes lluvias observadas desde inicios de febrero en adelante redujeron considerablemente el riesgo de incendios.
No obstante, debe considerarse que la disminución de las precipitaciones y las temperaturas medias sobre lo normal, que se prevén para la temporada otoño invernal, reactivarán el riesgo de incendios.

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