3 de mayo 2011 - 00:00

Lavado y prepagas: guerra de sesiones

Diputados promete guerra de sesiones especiales mañana. El Gobierno necesita aprobar cuanto antes la nueva ley contra el lavado de dinero para esquivar una sanción internacional en el GAFI, y Hugo Moyano lo presiona por la regulación a la medicina prepaga, por lo que pidió una sesión especial para mañana. La oposición hizo lo mismo, pero condicionando ese debate a dos proyectos que el Gobierno rechaza.

Hasta ahora, lo único garantizado es que habrá sesiones especiales cruzadas. La oposición, con la firma de la macrista Paula Bertol, pidió una para mañana a las 10 en la que, además de incluir el tratamiento de la ley antilavado y la regulación de la medicina prepaga, se incorporó el proyecto sobre reglamentación de la publicidad oficial y la modificación al mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias. Estos dos últimos temas no tienen la más mínima posibilidad de entrar en la agenda del Gobierno.

Al mismo tiempo, el kirchnerismo pidió otra sesión especial para debatir sólo medicina prepaga y lavado. Son los mismos temas que planteó la oposición, pero condicionados al debate de publicidad oficial y Ganancias.

En realidad, esas dos cuestiones estaban preparadas para la semana pasada, pero con el condicionamiento de los bloques opositores, el oficialismo presentó un nuevo pedido firmado por el titular de la bancada, Agustín Rossi, de sesión especial para mañana a las 14 para debatir únicamente la ley que regula a las empresas prestadoras de medicina prepaga y la norma contra el lavado de dinero.

La decisión de pedir una sesión especial para esta semana fue porque el proyecto de medicina prepaga se debatirá mañana a las 10 en la Comisión de Legislación General que comanda la diputada de Nuevo Encuentro Vilma Ibarra, donde se completará el dictamen definitivo.

A pesar de que el proyecto ya contaba con dictamen de la Comisión de Salud, para completar el trámite, debe ser analizado también por la de Legislación General, donde también había sido girada la norma. De todos modos, y como la iniciativa cuenta con una preferencia para ser debatida «con o sin despacho» de comisión, ya está habilitada para ser tratada en el recinto por los diputados. Pero a pesar de eso, hay un límite que ni la oposición ni el kirchnerismo pueden evitar: para iniciar la sesión especial deberán reunir 129 diputados presentes para lograr el quórum y habilitar el debate.

Dejá tu comentario