- ámbito
- Edición Impresa
Lebac: volvieron a bajar las tasas
El organismo esterilizó en total $ 22.978 millones en su licitación semanal de letras de deuda y recortó, al mismo tiempo, alrededor de un punto porcentual los rendimientos que había tenido que convalidar el martes anterior, al dejarlos en un máximo del 32% y un mínimo del 28,9% entre el plazo más corto y el más largo.
Esta contracción representó una reducción del 3,7% en la base monetaria y fue posible debido al alto volumen de demanda por los títulos. De esta manera, las tasas se redujeron por tercera vez consecutiva aunque en mucho menor medida que la semana anterior. Ayer, la caída fue de alrededor de un punto porcentual, mientras que la semana anterior se había registrado una caída de 200 puntos básicos, al 33% anual (a sólo quince días de que los rendimientos alcanzaran un máximo del 38%).
La oferta de ayer llegó a los 44.129 millones de pesos. Y sobre éstos el organismo resolvió adjudicar $ 39.050 millones, lo que implicó la renovación total del vencimiento que era de $ 14.163 millones y una suba en el stock en circulación de $ 24.886 millones.
Las tasas de corte, en tanto, se ubicaron en 32%, 31,5%, 30,8%, 29,8%, 30% y 28,9% para los plazos de 35, 56, 98, 119, 147, 203 y 252 días, respectivamente.
En lo que respecta a las Lebac en dólares, se recibieron ofertas por 1.063 millones, adjudicándose 869 millones, con tasas de corte de 2,98%, 3,13%, 3,13% y 3,13% para los plazos de 35, 91, 168 y 350 días, respectivamente.
El Banco Central, por otra parte, hizo saber ayer que la tasa de expansión monetaria de finales de 2015 ha sido superior a la compatible con una tendencia decreciente de la inflación de precios, que será precisamente el principal foco de preocupación del ente monetario para este año.
La calma en la que por ahora se mantiene el dólar, a sólo tres semanas del levantamiento del cepo cambiario, da margen al Banco Central para convalidar bajas de tasas, a pesar de que desde las mesas de dinero de los bancos habían considerado más prudente mantenerlas elevadas.
En la primera licitación, la decisión había sido más ortodoxa: aumentar en 9 puntos porcentuales las tasas de interés para contener la presión cambiaria durante la eliminación de las restricciones para las compras de divisas. El movimiento se trasladó inmediatamente a los retornos que pagan los bancos por plazos fijos y, más tarde, a los costos de los créditos que otorgan a sus clientes. Pero la respuesta del mercado sorprendió a muchos: el tipo de cambio se derrumbó hasta un mínimo de $ 12,70, y quedó por debajo de su valor inicial de $ 14. Semejante apreciación del peso fue lo que le dio margen a Sturzenegger para relajar la política monetaria, respecto de los niveles que había establecido el propio mercado la semana anterior.
Desde la primera rueda, el Central salió a ofrecer Letras sin precios determinados. Con esto permitió que las tasas surjan de la demanda y oferta del mercado, y que el organismo sólo decida dónde hacer el corte. El mecanismo, que no se aplicaba desde los tiempos de Martín Redrado en el BCRA, hace de esta manera más impredecibles las licitaciones.


Dejá tu comentario