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Lejos del Rey de Copas
La imagen que recorrió el mundo: los chicos de las inferiores bañándose bajo la lluvia. Garnero, un técnico que pone garra, dice que está el material, pero no lo encuentra.
Esta decadencia deportiva se pone de manifiesto aún más si se toma como dato estadístico que la última vez que jugó la Copa Libertadores fue en 2004. Ese año se despidió del máximo certamen sudamericano y, como paradoja del destino, el entrenador de ese equipo, un emblema del club, José Omar Pastoriza, también se despedía de esta vida. El presidente del club, Julio Comparada, admite que en el debe de su gestión se encuentra la conquista de un campeonato.
Es que desde que asumió Comparada, Independiente en los diez campeonatos disputados los mejores resultados que obtuvo fueron cuatro cuartos puestos, con apenas dos incursiones internacionales: en la Sudamericana 2008 y 2010. Inentendiblemente, cuando Independiente peleó el último campeonato hasta la penúltima fecha, el presidente Comparada y el mánager César Luis Menotti decidieron cambiar el rumbo. No le renovaron el contrato al técnico Américo Rubén Gallego, lo reemplazaron por un novato, aunque esforzado, Daniel Garnero, y depreciaron el plantel. Conclusión: Independiente perdió el rumbo futbolístico y se encuentra último en la tabla.
Sin embargo, parece que el destino se ensaña con el club y una nueva mueca vergonzosa estuvo rondando. Ayer cuando el plantel de primera estaba practicando, se rompió un caño en los vestuarios del complejo de Villa Domínico y los jugadores de las divisiones inferiores que ya habían terminado el trabajo se bañaron bajo la lluvia con 13° de temperatura.
La agencia Télam emitió la foto, que cruzó las fronteras. Los dirigentes tuvieron que salir a bajar el tono del imprevisto afirmando: «Se rompió un caño del vestuario de Primera División, no de las inferiores. Los chicos de la foto se divirtieron un rato al aire libre», dijo el jefe de prensa, Mario Perípoli. «Hubo que llamar a los bomberos para que carguen el tanque de agua», agregó.
Los bomberos quisieron cobrar su trabajo y en Domínico los mandaron para la sede pero, una vez allá, se les informó que no estaban notificados para realizar el pago. Ante este panorama, Daniel Garnero pende de un hilo en su puesto. El entrenador admitió que si queda eliminado de la Sudamericana, «puede ser determinante» para su futuro.
«Es un partido que puede ser determinante, aunque pienso en el partido a partido, y eso es algo que deberá decidir la dirigencia», sentenció el técnico. Al mismo tiempo, aseguró que en el plantel de Independiente está el «material» humano necesario para revertir el mal momento futbolístico por el que atraviesa el equipo. Para oscurecer aún más la mañana tormentosa, corría una versión en Domínico: «Si se va Garnero, también se va el mánager Menotti».


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