9 de mayo 2016 - 18:18

Ley antiempleo: 48 horas para limitar los daños

• NEGOCIA EL MACRISMO CÓMO AVANZAR CON VETO MODERADO CUANDO SE TRATE EN EL SENADO. DIPUTADOS VOTA EL MIÉRCOLES

Sergio Massa
Sergio Massa
El Gobierno opera por estas horas para intentar calmar el impacto político de la ley que prohíbe despedir y al mismo tiempo fija la doble indemnización como penalidad para las empresas. Para hacerlo tiene sólo 48 horas y carga encima con la duda sobre cómo actuará finalmente Sergio Massa en esta historia.

El horizonte que ayer había dibujado el macrismo para ese proyecto mostraba como opción de máxima introducir cambios a lo votado en el Senado con una selectividad tal que permitiera un veto menos doloroso en lo político, una vez que la sanción volviera a esa cámara. Todo asumiendo que la piedad del PJ y de Miguel Pichetto hacia el Gobierno sigue en los mismos niveles que hace unos 30 días.

La versión negociada del proyecto de ley antiempleo mostraba anoche una redacción modificada con relación a la votada en el Senado y dividida ahora en tres capítulos.

El primero es el que Pichetto hizo votar en esa cámara en contra de la voluntad del kirchnerismo de Diputados y de las propias órdenes que Cristina de Kirchner les dio a sus legisladores fieles en los dos encuentros que organizó en el Instituto Patria. Pichetto hizo votar un proyecto que establece suspensión de despidos por 180 días, doble indemnización para las empresas que violen la ley y vigencia desde el momento en que la nueva norma esté aprobada. El kirchnerismo quería prohibición hasta 2017 y retroactividad al 1 de marzo. Todo esto decorado, es obvio, con algunas otras disposiciones de segundo rango.

En las negociaciones de la semana pasada mucho de esto se dio vuelta. Massa, incómodamente sentado en una mesa con peronistas de todos los colores, como Diego Bossio y José Luis Gioja, apuró la idea de introducir cambios a favor de las pymes. El kirchnerismo para ese momento miraba con deleite el poder de daño contra el Gobierno que podía darle votar como estaba la sanción del Senado y apurarle así el veto a Macri, sin demorar la cuestión a otro paso por esa cámara.

Massa resistió e insistió con la necesidad de introducir todos los cambios necesarios para cubrir a las pymes y planteó un mix.

Así surgió el que ahora es un segundo capítulo del proyecto, que incorporó algunos de los artículos de la iniciativa que Macri envió sobre el primer empleo. Esto no invalida el tratamiento futuro de ese proyecto más integral, sólo toma algunos puntos para decorar la sanción de Diputados.

El tercer artículo de este nuevo borrador que está en danza es el que incorpora beneficios impositivos a las pymes cuando éstas mantengan los puestos de trabajo, es decir, no produzcan despidos. Ese esquema de votación le permitiría al Gobierno avanzar en el Senado con un veto parcial sobre la prohibición de despedir y dejar vigente parte de la ley acotando el daño ante el público.

De todas formas, no todo es tan simple. No está claro en el macrismo que Massa se mantenga hasta el final en esa posición. En estas 48 horas nerviosas que vienen por delante puede haber sorpresas para el macrismo. La oposición tejió un acuerdo con el socialismo en las últimas horas que le permitiría lograr dictamen mañana en dos comisiones. Si lo consiguen, y con una sesión especial mediante, podrían complicar la situación al Gobierno esta misma semana.

El macrismo cree que, a pesar de la puja que tiene por delante en el Congreso, puede controlar la situación. En el caso que el kirchnerismo logre avanzar esta semana con el proyecto, Cambiemos insiste en que puede entrar al recinto y bloquear la votación. De todas formas, la negociación entera es hoy un laboratorio. Mucho de lo que suceda está basado en la confianza que tiene el Gobierno en poder manejar la interna peronista, subiendo y bajando el aire político a cada sector del PJ según la conveniencia. Las próximas 48 horas mostrarán si tiene razón.

Dejá tu comentario