26 de octubre 2012 - 00:00

Ley ART: control de daños en las filas oficiales

Héctor Recalde y Facundo Moyano se mostraron relajados en el recinto. Ninguno de los dos votó la nueva ley de ART. Hubo nueve ausentes del FpV.
Héctor Recalde y Facundo Moyano se mostraron relajados en el recinto. Ninguno de los dos votó la nueva ley de ART. Hubo nueve ausentes del FpV.
Fue una sesión incómoda. Afuera de la Cámara de Diputados, un exaliado del Frente para la Victoria como Hugo Moyano sitiaba el Congreso con una movilización en contra de la nueva ley de riesgos de trabajo. Adentro, en el recinto, el oficialismo debió reparar fisuras de todo tipo: desde un voto en contra llegado del mismísimo seno del kirchnerismo, hasta una abstención y notorias ausencias. El panorama terminó de embarrarse con el apoyo de los diputados del PRO de Mauricio Macri, ícono del llamado «neoliberalismo» adoptado por el Gobierno para fustigar al jefe porteño.

Sin embargo, el bloque oficialista que comanda Agustín Rossi se anotó una nueva victoria y cumplió así con la orden de la Casa Rosada para aprobar la nueva ley de aseguradoras de riesgos de trabajo. Héctor Recalde, quien se excusó de oficiar como miembro informante, fue ovacionado por sus compañero de bloque, incluido Facundo Moyano. Pero a la hora de la votación se abstuvo y ayer deslizó que la ley aprobada por el Congreso, que elimina la doble vía a la hora de reclamar indemnizaciones, podría ser declarada inconstitucional en la Justicia. Hubo, incluso, un voto en contra en las filas del Frente para la Victoria: el socialista Jorge Rivas.

Sin los votos de Recalde y de Rivas, la sangría oficialista en el recinto se potenció con siete ausencias: Moyano Jr. y el canillita moyanista Omar Plaini abandonaron la sesión en el momento de votar en rechazo al proyecto kirchnerista. Recalde y Rivas se quedaron, y mientras el primero se abstuvo en general y votó en contra en algunos puntos en particular, el segundo directamente se expresó en contra.

«Es bochornoso porque los empresarios la están defendiendo (a la iniciativa)», se quejó Moyano hijo en el recinto.

«Se tiene que llamar proyecto De Mendiguren», recalcó, en referencia al titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, cuya entidad fue una de las promotoras de la reforma. El hijo del titular de la CGT Azopardo agregó: «No voy a votar este proyecto y la dignidad hoy se encuentra en los trabajadores y de ninguna manera la dignidad se encuentra en este proyecto, que es un engendro». A su turno, Recalde, quien la semana pasada fue acusado por Moyano de ser «servil al poder», prefirió abstenerse en la votación en general.

En tanto, en el debate en particular se expresó en contra de los artículos 4, 9 y 16, inciso 2. Recalde, que había presentado un dictamen de minoría similar al que reclama la central de Moyano, señaló que su proyecto fue elaborado por la «CGT unificada» en 2005 y que lo presentó en diferentes oportunidades. Al evitar las críticas al proyecto de su bloque, el diputado repasó las particularidades de su propuesta de «reforma integral». «Este proyecto establece un nivel de equidad para que la pequeña empresa no subsidie a la grande», agregó.

Por último, Rivas explicó: «Hoy voto en contra del proyecto del Ejecutivo sobre la reforma de la ley de las ART».

«Honestamente, creo que desperdiciamos una gran oportunidad para reformar a fondo este verdadero lastre de los noventa que padecen los trabajadores»,
remarcó el diputado en un comunicado.

El lote de ausentes del Frente para la Victoria se completó con el entrerriano Raúl Barrandeguy, la primera dama santacruceña, Blanca de Peralta, el santafesino Oscar Martínez, el excandidato a gobernador de Corrientes, Fabián Ríos, y el riojano, casi exkirchnerista, Jorge Yoma.