Ley del mercado anticipa vacaciones en el Congreso

Edición Impresa

• Habrá debate exprés esta semana en Diputados y la próxima en Senado. Salvo imprevistos, no habrá extraordinarias

Se acelera el verano en el Congreso. Es sabido que a Cristina de Kirchner no le agrada demasiado convocar al Congreso en sesiones extraordinarias más allá de lo necesario. Debió hacerlo el año pasado cuando necesitó esperar al recambio legislativo del 10 de diciembre para no depender de la oposición a la hora de votar el Presupuesto 2011 y hasta la renovación de la Ley de Emergencia Pública.

Este año no parece haber urgencias: más allá de la nueva ley del mercado de capitales no hay demasiados temas clave para el Gobierno en trámite en el Congreso. De ahí que el cronograma exprés que armó el kirchnerismo para fin de año tenga un horizonte de menos de 15 días por delante.

Este miércoles Diputados aprobará la ley del mercado; el jueves el Senado la ingresará en comisiones y emitirá el dictamen y una semana después la convertirá en ley. Los senadores quieren despedir el año con dos sesiones, miércoles y jueves. Más allá de eso, no hay agenda prevista ni convocatoria aún a extraordinarias.

Ese cronograma final comenzará mañana: el kirchnerismo pedirá una sesión especial para el miércoles donde el tema central será la ley del mercado de capitales. Esa costumbre de votar los temas en sesiones especiales y no en las normales de tablas ya quedó grabada en el recinto y el oficialismo no tiene intención de cambiarla. Gracias a ese procedimiento se garantiza no tener que esperar plazos reglamentarios para debatir dictámenes y, sobre todo, que la sesión se centre exclusivamente en los proyectos que incluye la convocatoria a sesión especial. Es decir, sin peligro de que la oposición intente someter a debate temas incómodos para el Gobierno.

Con la ley del mercado de capitales esta situación se vuelve inentendible. Hasta ahora la única incógnita pendiente es si Cristina de Kirchner aceptará o no algunas de las modificaciones que presentaron los representantes de las instituciones del mercado que existen hasta ahora y que con la ley deberán reconvertirse. Quizás el único que pueda ver la luz es el pedido de las Bolsas para que se les permita, por única vez, convertirse directamente de asociaciones civiles sin fines de lucro en sociedades anónimas (nuevo requisito excluyente para que una organización se constituya en mercado), sin necesidad de disolverse como paso previo, con los riesgos que eso implica. De otras modificaciones pedidas no habría que esperar demasiado, como los ruegos de Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, para que su organización fuera tenida en cuenta cuanto más no fuera en algún artículo.

Así, el resto de los cambios, que ingresarán durante la votación, son exclusivamente los que sugirió la CNV. Es decir, meras correcciones al texto original, sobre todo en materia de constitución de garantías y mecanismos para forzar el cumplimiento de operaciones cerradas entre el agente y el inversor en caso de fallas.

Pero no parece haber otra expectiva que en esos puntos. La prueba la dio el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, presidida por Roberto Feletti, y Finanzas, por Carlos Heller: allí el kirchnerismo logró que el dictamen de mayoría también sumara, aunque con disidencias parciales, las firmas de la Coalición Cívica, el FAP y el radicalismo. En ese momento la suerte de la ley quedó cerrada.

Dejá tu comentario