• RENUEVA AUTORIDADES Y PODRÍA ELEGIRSE CANDIDATO A GOBERNADOR Duras críticas del senador Pereyra a la diputada Sapag por votar a favor de la reforma. Subyace puja entre líneas partidarias, con tensión de fondo entre gobernador Gutiérrez con su vice Figueroa.
Guillermo Pereyra y Omar Gutiérrez.
El ágora nacional y la polémica ley de reforma previsional tuvieron esquirlas locales, y marcaron el inicio de la interna electoral del Movimiento Popular Neuquino (MPN) que gobierna la provincia y que el año próximo elegirá presidente (cargo hoy ocupado por el mandatario Omar Gutiérrez) y probablemente candidaturas para mantener el poder en 2019.
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La discusión legislativa tensó las líneas internas del MPN, cuando tras la sanción de la ley Guillermo Pereyra, senador nacional y a la vez secretario general del sindicato de petroleros de la provincia, cuestionó a la diputada Alma Sapag por votar a favor de la norma que cambió la fórmula de cálculo jubilatorio.
"Siento vergüenza partidaria, esto no es el MPN. Estuve escuchando el discurso de la diputada Sapag y realmente es una pena", manifestó Pereyra, quien en el Senado había rechazado la iniciativa de la Casa Rosada.
Pereyra, parte de la línea Azul y Blanca del MPN, tiró un golpe no sólo a la recientemente electa diputada, sino también a la línea Azul, la que representa el gobernador y los Sapag. El sindicalista, además, tiene viejas heridas con el exgobernador Jorge Sapag, hermano de Alma. Pereyra cree que en las elecciones legislativas de 2013, cuando llegó al Senado nacional, el mandatario de aquel entonces derivó votos al FpV.
Pereyra, además, le pegó por elevación a Gutiérrez, cuando cuestionó "a los gobernadores sentados disciplinadamente, poniendo la cara por el Gobierno Nacional".
La grieta del MPN, que se hizo más visible tras la derrota en las legislativas de octubre a manos de Cambiemos, también asoma en la guerra fría entre el gobernador y su vice, Rolando Figueroa.
Dicen en la provincia que prácticamente no tienen diálogo. El principal foco está en la relación con la Casa Rosada, ya que mientras Gutiérrez mostró un mayor acercamiento con el presidente Mauricio Macri y tiene una muy buena relación con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, desde antes de llegar a la gobernación,Figueroa es de posiciones duras respecto del proyecto político de Cambiemos.
Entre las señales más elocuentes del distanciamiento está la reunión de gobernadores de hace un mes, cuando Gutiérrez no asistió al cónclave de Buenos Aires pero en su reemplazo envió al ministro de Economía, Norberto Bruno.
Figueroa comulga mejor con Pereyra (quien por su rol sindical tiene influencias peronistas) y aspiran a dar la batalla al interior del MPN.
La tercer línea es la del exmandatario Jorge Sobisch, minoritaria y con menos chances en la compulsa.
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