- ámbito
- Edición Impresa
Lluvias permiten resembrar soja en lotes dañados
Al pasado viernes, la superficie sembrada alcanzó el 99,7% de los 17,75 millones de hectáreas proyectadas, 850 mil más que los 16,9 millones cultivados en el ciclo agrícola anterior, señaló la entidad en su Panorama Agrícola Semanal.
Otro segundo impacto favorable, destacó el trabajo, fue «frenar el brusco descenso de los rendimientos de los plantíos tardíos, mejorando también las condiciones vegetativas de la soja de segunda ocupación».
Recorte
«La dura sequía provocó un recorte de la productividad media del 14%, causando adicionalmente la pérdida del 3,2% de la superficie cosechable (normalmente no se cosecha entre el 1,5% y el 2%)», explicó el trabajo.
Sin embargo, advirtió la entidad, estos datos deben ser tomados como provisionales, dado que los aspectos climáticos futuros definirán el volumen real de la cosecha.
En ese sentido, señaló que «en el mediano plazo -y según es normal en el desarrollo de los episodios de La Niña- cabe esperar que febrero y marzo, así como la primera quincena de abril, registren una reactivación temporal de las precipitaciones, que aportarían adecuadas cantidades de lluvias, aliviando el estado del cultivo».
Maíz
En cambio, las abundantes lluvias de los últimos diez días no pudieron recortar las fuertes pérdidas en el maíz, castigado severamente por la sequía en el momento en que el cultivo generaba rendimiento.
«Los plantíos sólo compensarían mínimamente por peso de los granos, en el llenado, aunque este componente productivo no aportaría más que el 5% del rendimiento esperado», indicó.
A esto se suma la considerable disminución del área implantada, que se limitó a 2.380.000 hectáreas, 820.000 hectáreas menos (25,6%) que en la zafra 2007/08.
En el caso del girasol, se trillaron 258 mil hectáreas, el 12,5% de los 2,1 millones de hectáreas implantados, con un rendimiento promedio de 9,1 quintales por hectárea.
Las 234.400 toneladas cosechadas hasta el momento reflejan una disminución del 72,7% respecto de la temporada pasada, por los menores rendimientos que se logran en el noroeste del país, en el norte de Santa Fe y en Entre Ríos.
Esta fuerte caída en la productividad del cereal se debe a que «la sequía impactó duramente en estas provincias en el momento crítico de los cultivos», culminó el trabajo.


Dejá tu comentario