En las democracias modernas, quien decide el gasto del Estado es el Congreso. Esto permite y hace que los proyectos iniciales tengan un fuerte contenido político. Conscientes de esto, de todas formas la idea de la administración Obama que la economía estará expandiéndose a toda máquina el año que viene (2012) y que para fines de 2017 habremos superado todos los coletazos de la crisis 2008 (esto significa entre otras cosas, desocupación debajo del 5%) parece algo exagerado y en el mejor de los casos un acto de voluntarismo. Si queremos vincular el 0,04% que perdió ayer el Dow al cerrar en 12.268,19 puntos, con la presentación formal del Presupuesto 2012, es en este punto -la falta de realismo- donde mejor podríamos encontrar la explicación. El proyecto tiene algunas cosas buenas, otras malas y muchas mediocres, pero en la medida en que el Presupuesto 2011 siga empantanado en el Congreso no es más que una mera expresión de deseos y chicanas políticas. Podemos decir entonces que mucho más concreta fue la vinculación entre la merma de Wal Mart y la baja de las Blue Chips (el NASDAQ trepó el 0,28% y el S&P 500 un 0,24%); una merma que se vinculó con la posibilidad de que los consumidores sigan optando cada día más por las tiendas de descuentos en lugar del clásico supermercado, y que tal vez no hubiera sido tal de tener un poco más de interés inversor (el volumen negociado fue el menor del año rozando 815 millones de acciones). Los commodities siguieron el camino emprendido hace ya varias ruedas y mientras el precio del petróleo cedió el 0,9% a u$s 84,81 por barril y el del oro avanzó un 0,35%, el dólar se las apañó para trepar el 0,17% frente a las principales monedas en tanto la tasa registró una merma al 3,614% anual.
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