Culmina una semana de gloria para las mesas y especialmente para los valientes que compraron acciones del Citigroup a un dólar. Ayer clausuró a 1,76 dólar y dejó una ganancia en torno al 80% en 7 días. Nada despreciable. Pero en las mesas locales todo pasó por el dólar. Siempre, claro, con la presencia del inspector del BCRA en cada una de las entidades supervisando quiénes y cuánto compran. Ya llevan tantos días apostados haciendo guardia que se fue trabando una amistad con ellos. Se les invita sushi de almuerzo y hasta son objeto de bromas. «¿Compraste esos u$s 200 millones en negro?», pregunta a los gritos un operador a otro, provocando inmediatamente el salto del inspector. Todo era falso. En varios casos se genera una amistad con el funcionario en cuestión que sólo admite: «A mí me mandan venir aquí».
Otro de los temas comentados ayer en las mesas era cuanto sucedía con el Hipotecario. No precisamente con el cambio de cúpula (ver página 12), sino más bien en lo financiero. Un avezado banquero destacaba que los títulos de deuda de la entidad rendían un 20% en dólares, cuando sus balances están puramente dominados por Boden 2012. Por ello, mejor negocio es comprar los Boden que duplican el rendimiento y se mantiene el mismo riesgo. El Hipotecario tiene atrapados esos papeles en paseos o «repos», un mecanismo a través del cual estuvo financiándose. La entidad necesita cobrar esos Boden del Gobierno (tiene un cupón de pago en agosto) para abonar vencimientos de la deuda en el exterior. Esto trae a colación el próximo canje de Boden que está planeando el Gobierno. ¿Cómo harán para sumar al Hipotecario? Muy simple, como ya se hizo con el canje de Préstamos Garantizados, pero con otra entidad. Desde el Gobierno le darán los fondos para afrontar el pago. Respecto del canje de los títulos, aún en default, desde el Gobierno hay silencio de radio. De todas maneras, parecería que a los bancos que participarían (los especializados en este tipo de operaciones) una vez más los dejarían de lado sin consultarles.
El índice USO, que sigue la evolución del petróleo, continúa dando alegrías: pasó de u$s 24 a $ 28,20, una apreciación del 17,5% en menos de tres semanas. Ahora en la lista de los recomendados, pero sólo para aquellos dispuestos a volver a asumir riesgos elevados, se encuentra el índice UYG. ¿De qué se trata? Replica por dos el comportamiento de las acciones del sector bancario en Wall Street. Subió nada menos que un 33% en la última semana. Claro que la caída había sido estrepitosa antes. Pese a esta mejora, sigue un 25% por debajo del precio de fin de febrero. Es un producto ideal para aquellos que piensan que la recuperación comenzará por el mercado financiero antes de derramarse a la economía real. Pero si bien los tenedores de acciones bancarias tuvieron un respiro durante esta última semana, sucedió lo contrario con los bonistas. Títulos de deuda del Citi que cotizaban a más de u$s 85 a fines de 2008 ahora lo hacen a menos de u$s 60 y presentan un rendimiento ya cercano al 12% anual en dólares, mucho más elevado que el de los países emergentes. Este derrumbe responde a las especulaciones sobre una posible reestructuración de la deuda que debería hacer la entidad, en particular si es preciso una nueva ayuda del Tesoro. Algo similar sucedió con los bonos de Bank of America. Hasta hace diez días se consideraba imposible que esto sucediera, pero ahora esta posibilidad ya no la descarta nadie. Nuevamente, para los que están interesados en correr riesgo, puede ser una alternativa, ya que en caso de no producirse esta renegociación, los títulos deberían tener una suba significativa.
Culminó el período de presentación de balances en la Bolsa porteña, con resultados flojos en general para las empresas. (La entidad desde el lunes operará de 11 a 17 por el cambio de hora). No se salvaron ni las compañías que exportan en cantidad (como el caso de Tenaris), ni aquellas que dependen casi exclusivamente del mercado interno, como Telecom o Clarín. Las ganancias fueron mucho más débiles que las del último trimestre del año anterior, afectadas por menores ventas, pero sobre todo por una baja en los márgenes de rentabilidad. Los precios de las principales acciones siguen muy débiles, a menos de la mitad que los máximos alcanzados hace poco más de un año. Las oportunidades dependerán de una recuperación de la confianza de los inversores, algo que aún parece lejano.
Luego del rally que tuvieron los Boden 2012 por la posibilidad de que la Secretaría de Finanzas los ingrese en un nuevo canje, en el mercado comenzaron a mirar otras alternativas de títulos que vienen muy retrasadas y con rendimientos extraordinarios. En lo que respecta a las series en pesos, los favoritos son el PR 12 y el Bogar 2018, mientras que en dólares se recomiendan los títulos más largos de la curva, en particular el Discount, que viene excesivamente subvaluado respecto del resto de los títulos en moneda extranjera.
Quienes creían que comprando francos suizos podían defenderse mejor de la crisis internacional, cayeron en la cuenta del error cometido. Ayer la moneda cayó más del 3% y acumula casi un 20% en seis meses, un reflejo más de la fortaleza del dólar. Pero, además, se espera que sean otras monedas (en particular las de países emergentes) las que encabecen la recuperación contra la divisa norteamericana. Como refugio, terminaron siendo preferibles los propios bonos del Tesoro norteamericanos y el oro.
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