¿El Dow, de vuelta a los 15.000 puntos? Luego del rally del 11% que tuvo el tradicional índice de acciones en nueve días, todo es posible. Al menos así lo creen algunos brokers en Wall Street, que en las últimas horas dieron a conocer informes con semejante estimación. Brian Wesbury, de First Trust Advisors, y Charles Lemonides, jefe de inversiones de ValueWorks, coincidieron ayer en que los precios de las cotizantes están por lo menos un 50% subvaluados. Claro que no fueron demasiado explícitos respecto de un dato fundamental: cuándo llegará a esa marca, lo que implicaría superar el último récord de octubre de 2007. «Algunos años», fue la respuesta de Lemonides. Resultó más específico al referirse al nivel que podría alcanzar el Dow a fin de año: 12.000 puntos, lo que implica una suba del 32% respecto del cierre de ayer. Los «toros» del mercado, es decir aquellos que apuestan a un comportamiento alcista («bullish») de las Bolsas, felices.
Un dato que no debe perderse de vista es que las vacaciones boreales redujeron el volumen de operaciones diario en Nueva York y es más fácil conseguir que el mercado tenga saltos (tanto para arriba como para abajo). Quizás ésta sea al menos una parte de la explicación para el gran rally del Nasdaq, que acumuló 12 subas consecutivas con la de ayer (2,5% arriba). Sin embargo, es probable que la racha se corte hoy, por culpa de una de sus empresas emblemáticas, Microsoft. Sus resultados estuvieron un 29% por debajo de los obtenidos en el segundo trimestre del año pasado. El dato se conoció tras el cierre del mercado y la acción caía casi el 8%.
Del panel de las tecnológicas surgen datos sorprendentes: Apple, por ejemplo, ya acumula una suba de nada menos que del 90% desde el piso que tuvo la acción el 6 de marzo. Desde entonces, pasó de u$s 83 a u$s 157, de la mano de aceptables resultados y de la buena recepción de su nuevo iPhone 3GS. Pero el récord de suba, saliendo ya del panel tecnológico, lo tiene una de las compañías más tradicionales de los Estados Unidos, Ford. La automotriz se «aprovechó» de la debilidad de otros dos gigantes como Chrysler y General Motors. Subió desde el piso de mediados de marzo nada menos que el 300%. El papel pasó de $ 1,70, cuando parecía que la automotriz también se acercaba a la bancarrota, a $ 6,98. Sólo ayer ganó un 9,4%.
El fuerte impulso de los mercados a nivel global también se sintió con fuerza en la Argentina. La incógnita es hasta qué punto puede continuar la suba de los títulos públicos. El rendimiento de los bonos en dólares pasó del 60% a menos del 25% anual, aún por encima de papeles similares de otros países con baja consideración de los inversores como Venezuela. Se descuenta una toma de ganancias en las próximas jornadas, entre los cambios a medio camino del INDEC y el anuncio de una recompra y/o canje de bonos por parte de Amado Boudou, que por ahora está lejos de cristalizarse. «No sólo Boudou no terminó de conformar su gabinete, incluyendo al secretario de Finanzas, sino que todavía ni siquiera habló con la línea del ministerio para preparar algo parecido a una operación», razonaba un ejecutivo de un banco extranjero con buena llegada al Palacio de Hacienda.
Las jornadas monetarias del Banco Central ya tienen fecha. Serán el 1 y 2 de setiembre, pero esta vez no se realizarán en el Palacio Duhau como el año pasado, sino en el menos glamoroso (y mucho más caluroso) Salón Bosch. También al BCRA llegó, por lo tanto, la necesidad de evitar cualquier señal de ostentación en medio de la crisis. Martín Redrado podrá mostrar para ese momento que las reservas subieron unos u$s 2.300 millones proveniente del reparto de los DEG que efectuará el FMI. Ya confirmaron su presencia algunos invitados de lujo: entre ellos el Premio Nobel de Economía de 1997, Robert Merton; el titular del Banco Central de Francia y miembro del directorio del Banco Central europeo, Christian Noyer, y el economista de Berkeley Barry Eichengreen.
Con la baja del volumen de negocios en el mercado local tras la desaparición de las AFJP, los operadores buscan oportunidades en países que brinden rendimientos atractivos como los de Europa del Este. Ayer, Ucrania y Bulgaria concentraron la atención de los analistas. Por el lado de Bulgaria trascendió que sería el segundo país de la zona en recibir ayuda del FMI, lo cual le daría oxígeno a sus bonos. Mientras que en Ucrania los bonistas del Nadra Bank, en el cual el Gobierno prometió inyectar recursos ya que se trata del mayor banco del país, aceleran la reestructuración de la deuda para reflotar la entidad.
Días atrás, el mayor fondo de pensiones de Estados Unidos, Calpers, de los maestros de California anunció que demandaría a las principales calificadoras del riesgo por no haber advertido el peligro de las hipotecas subprime. Ayer el fondo blanqueó parte del impacto de la crisis al presentar una caída en el valor de sus inversiones del 23,4% a u$s 180.900 millones a fines de junio (en marzo el fondo estaba valuado en u$s 237.100 millones). Otro dolor de cabeza para el gobernador Schwarzenegger.
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