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Lo que se dice en las mesas
En línea con lo que sucede a nivel internacional, el dólar en las pizarras locales comenzó a moverse en sentido ascendente. Y el Banco Central no dudó en enviar señales respecto del piso que quiere para la cotización, pero sobre todo que no le disgustaría verlo algunos centavos más arriba. Además de su fuerte participación durante toda la semana comprando divisas en el mercado spot, también resultó significativa su presencia en los contratos a futuro. Resultó notable sobre todo ayer su actuación para aumentar la tasa implícita entre la cotización actual del dólar y la de los próximos meses. Por ejemplo, para fin de enero, ese rendimiento pasó del 8,1% hace apenas una semana a nada menos que un 14,8% ayer. Para fin de febrero también el salto es más que significativo: de un 7,5% a un 13,6%.
Con este panorama, el negocio en las mesas cambió casi de la noche a la mañana: ahora conviene comprar dólares en el mercado contado y vendérselos al Central a fin de febrero, marzo o abril (en todos los cierres, la tasa implícita superó el 135% anual). Visto de otra manera, hoy es claramente más rentable apostar al dólar que quedarse en plazo fijo a una tasa anual inferior al 10,5%. Y esto comenzó a notarse en los últimos dos días, con bancos activos comprando divisas en el «spot», colaborando en esta función con el BCRA. ¿Qué es lo que busca Martín Redrado con este movimiento? Hubo distintas conjeturas en la City, pero en general hay una coincidencia en que se quiere aprovechar el rebote del dólar en el mundo para hacerlo subir al menos levemente en las próximas semanas. «Marcar» el dólar un par de centavos más arriba le generaría mayor nivel de utilidades al BCRA al contabilizar el valor de las reservas en pesos. También se busca empujar las tasas de interés de los depósitos, que siguen por debajo del 10% anual, demasiado bajo en relación con la inflación esperada del año próximo e in

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