27 de agosto 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Volvieron los rostros de preocupación a las mesas de dinero. Todo para abajo y la sensación de que nuevamente se vuelve al punto de largada, como si se tratara de un juego de mesa. Se vio a muchos representantes de bancos, especialmente norteamericanos, ayer en el Consejo de las Americas en el Hotel Alvear. Varios fueron a otear la participación de Ricardo Alfonsín a media mañana. Se trata de uno de los candidatos para 2011. Su discurso fue una invitación a la venta de títulos argentinos si llegara a crecer en las encuestas, con una suerte de «ataque ochentoso» y revivir de los ideales económicos de hace 25 años. Más ganas de vender dio ver junto a Alfonsín al que parece ser su hombre fuerte en lo económico: Mario Brodersohn, célebre por su «ahorro forzoso». Un operador presente ayer en el seminario aportó un interrogante: ¿será cierto que Ricardo Alfonsín hace media training con los videos de los discursos de su padre, tratando de imitarlo al máximo?

En las mesas, los sondeos políticos abundan. Es que no hay nada localmente en lo económico que pueda influir hoy en la cotización de los bonos. Medidas como sanear el INDEK, bajar el gasto, ir al FMI o arreglar con el Club de París son como obras de Ray Bradbury. Pura ciencia ficción. Y la posibilidad de la emisión de un bono a tasa menor que el 10% ya quedó enterrada. Por ello es que los papeles se moverán en línea con Wall Street. De lo político se intenta en vano anticipar lo que será 2011. Allí trascendió que Carlos Reutemann, una suerte de esperanza de los mercados, está trabajando -a su manera por cierto-, pero lo más probable es que sea un buen candidato a vicepresidente, más un número 1 de la lista. No se lo ve con demasiadas ganas, pese a que ya tiene un conocido economista-periodista de asesor, con resistencia para los embates que le pueden sobrevenir ni con el «physique du rôle» del candidato.

Luego de varios días en los que el mercado local tuvo su propia dinámica, ayer claramente volvió a acoplarse a Wall Street. Tanto las acciones como los bonos se mantuvieron en positivo mientras el índice Dow Jones permaneció en verde. Pero las cotizaciones se revirtieron al mismo tiempo que el mercado neoyorquino se iba desinflando. Por allí pasa la clave para estimar cuándo las tasas de los bonos argentinos volverán a ubicarse por debajo del 10% anual. Los temores de los inversores por el bloqueo de fábricas o el conflicto entre el Gobierno y grupos empresarios pasaron claramente a un segundo plano.

La modificación del programa monetario por parte del Banco Central dejó claro que la política monetaria se mantendrá inalterada. En otras palabras, el Gobierno impedirá que la evolución del dólar supere las tasas de interés de los plazos fijos en pesos. «Es muy importante que el ahorrista sepa que obtendrá una ganancia medida en dólares», reconoció ayer Marcó del Pont. Es notable cómo las tasas de corto plazo están convergiendo a niveles que oscilan entre el 10,5% y el 11%. Eso sucede con la Badlar (tasa de plazos fijos mayoristas), los rendimientos de las Lebac y los futuros del dólar.

No está claro si el Ministerio de Economía tiene intenciones de salir al mercado a buscar fondos frescos. Pero algunos posibles emisores ahora deberán esperar ante un clima internacional que no es el más propicio. Uno de los principales damnificados es la provincia de Buenos Aires, que tenía casi todo listo para buscar financiamiento en el exterior, tal como lo hizo Córdoba hace menos de un mes. «Los bonos de la provincia están casi 300 puntos básicos por encima del riesgo soberano. Con estas tasas, deberíamos salir a niveles cercanos al 14%. Vamos a tener que esperar un poco», razonaba uno de los responsables del diseño de la colocación.

A u$s 1.235 la onza, el oro continúa entre los activos preferidos por los inversores del exterior, pero también por los locales. Ante tanta incertidumbre con la evolución de las monedas, aumentó fuerte la demanda de monedas de oro y también de lingotes en el mercado local. Muchos inversores lo prefieren al euro, que ayer volvió a 1,27 y luce algo caro en relación con el nivel que tuvo hace apenas un mes, cuando se acercó a 1,20 dólar. A propósito del oro, la Comisión Nacional de Valores aprobó ayer los términos y condiciones de un nuevo contrato de futuros sobre «oro», que se negociará en el Mercado a Término de Rosario SA (ROFEX). La nueva normativa, se aclaró, permitirá operar el valor oro a futuro en el país, una modalidad que se utiliza en los mercados más importantes del mundo.