Lo que se dice en las mesas

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Cierre de otra semana agitada en las mesas con la particularidad de que ayer fue Grecia la salvadora de una jornada que pintaba para catástrofe por los nuevos datos de la economía norteamericana. En lo estrictamente local, domina lo político más que lo económico con versiones y especulaciones acerca de quién será el Nº 2 de la fórmula de Cristina de Kirchner. Ya son varios los que dan por hecho que la actual Presidente hoy no contaría con los votos para ganar en primera vuelta. En ese sentido trascendió que el director de Poliarquía, Sergio Berenstein, en un «conference call» del Crédit Suisse con clientes, confirmó esta impresión con relevamientos propios. De estos temas y también de la tragedia que azota a River Plate se habló en eventos para operadores ayer como la cata de vinos organizada por el Santander en Casa Nieto y el sushi libre en Azul Profundo por el Citi. Abundaron las bromas a los fanáticos millonarios, son casi mayoría en las mesas, hasta comparándolos con un bono griego por su delicado futuro. Pero más allá de chanzas circunstanciales, en las mesas llamó la atención un dato: la caída en la demanda de dólares en las sucursales de los bancos. Pasó de compras por u$s 200 millones diarias a u$s 120 millones. ¿Milagro en plena campaña electoral? No habría que estar tan seguro. «Una golondrina no hace verano», advirtió un operador. Otro tema sensible para operadores locales es la información de que Petróleos de Venezuela planea reabrir en menos de un mes su bono a 2022, en una emisión de u$s 1.500 millones que será absorbida por el Banco Central. En lo que va de año PDVSA ya hizo dos operaciones con bonos por un total de u$s 6.150 millones. No es que interesen demasiado las noticias bolivarianas en la plaza local, pero sucede que hay varias apuestas domésticas intentando sacar provecho de los rendimientos del 14% en dólares que ofrecen los papeles de esta petrolera.

Muy seguro se lo vio al «talibán» en medio del derrape del Dow Jones ayer. El influyente ejecutivo financiero aseveró que «abajo de 12.000 (por el valor del Indice Dow Jones) hay que comprar». Repitió que en el tercer trimestre los indicadores en Estados Unidos serán mejores a lo esperado. Lo justificaba con datos sólidos: las ganancias ordinarias de las empresas del S&P están creciendo y nunca que crecieron hubo una recesión. También advirtió que las órdenes de bienes durables van a dar en positivo con el dato de junio y el precio de los combustibles, que subió y actuó como un impuesto al consumo en el primer semestre, irá a la baja en la segunda mitad del año. Lo negativo es que la Reserva Federal está sin balas. De hecho no se espera que haya otro plan de impulso monetario o «QE3» como se dice en la jerga. Pero más preocupante es la posibilidad que no haya acuerdo en Estados Unidos para elevar el límite a la emisión de deuda. El temor es que usen el período de gracia y las calificadoras le rebajen la nota a su deuda. Sería una pesadilla pero que hoy no puede descartarse por completo que ocurra este evento.

El caso Schoklender caló hondo en el mercado financiero, particularmente en el circuito de mesas de dinero. Sucede que son muchas las que en los últimos años descontaron cheques de las Madres de Plaza de Mayo. Estos documentos ofrecían certeza de cobro y en los últimos años nadie sospechaba que se produciría el escándalo por el manejo de fondos, con acusaciones de lavado de dinero incluidas. Además, en las próximas semanas se conocerá una nueva normativa de la Unidad de Información Financiera (UIF) que reglamentará la actividad de las cooperativas de crédito, que fueron incluidas en la nueva ley antilavado aprobada por el Congreso. Se intensificarán los controles del Estado y tendrán un régimen muy estricto de información de cada una de sus operaciones. El Gobierno, claro, aprovechará para ponerle más presión al circuito por el que se mueve no sólo el dinero no declarado, sino por el que pasa la operatoria de dólar «blue», es decir, sin registración.

Más datos del dólar: hubo ayer bastante volatilidad intradiaria. La cotización del «blue» cerró firme en $ 4,30 y se espera que se mantenga en estos niveles en las próximas semanas. En cuanto a la cotización del dólar contra el euro, en los bancos de inversión esperan una revaluación de la divisa en los próximos meses, lo que la ubicaría en el rango de 1,30 y 1,40.

Una vez más llegaron las recomendaciones del «oso», el ejecutivo de banca privada. Fiel a su ADN, es negativo acerca de lo que vendrá. Aquí van sus apuestas: 1) hay que comprar «EPV» (es un fondo que apuesta a la baja del índice MSCI de Europa que vale 49, el mínimo fue 40 y el máximo hace 1 año 106); 2) hay que vender bonos de bancos europeos y afines porque van a sufrir sin dudas; 3) en renta fija gustan los bonos de Chubut y Neuquén con garantías petroleras que rinden 7,5, y ni hablar del cupón del PBI ahora que están asegurados 4 años más del «modelo» (tan exitoso); 4) así como la semana pasada aposté a que se cortaba la racha, en ésta se retoma la senda bajista y el S&P cerrará por debajo de 1.256 para ir a 1.218, nivel en el que se verá lo que depara el futuro; 5) los analistas, que siguen diciendo que Wall Street está barato, lo que no pueden ver es la realidad del mundo y que los pronósticos están hechos con un escenario completamente distinto al que se viene; 6) la caída no es vertical como el año pasado -un 10% en un día y mágicamente rebote-, ahora no hay pánico y la caída es más ordenada así como los rebotes más predecibles.

Aunque no se esperan novedades interesantes en el mercado de bonos argentinos, para los inversores conservadores hay alternativas que ofrecen interesantes rendimientos. Las recomendaciones de las casas de Bolsa coinciden en los títulos en dólares de plazos más cortos. Los preferidos son el BODEN 2012, que tiene una duración de 8 meses y un rendimiento cercano al 5% anual. Paga capital en agosto y la última cuota un año después. Se trata de una tasa que supera con amplitud la del 1% que ofrecen los plazos fijos en dólares. Otra posibilidad, aunque con plazos algo más largos, es el BODEN 2015: rinde poco más del 7% anual y paga intereses semestralmente. Los cupones PBI, de todas formas, siguen siendo los favoritos del mercado.

Un banquero argentino y experto en reestructuraciones de deuda, fue convocado de urgencia para analizar la situación de Grecia. Pasó casi una semana en ese país y volvió a la Argentina con jugosas conclusiones. «Están muy complicados -indicó- pero no los dejarán caer. La estrategia del FMI y la Unión Europea es financiar los vencimientos en los próximos dos años y en 2015 avanzar con una reestructuración agresiva de la deuda, que para ese momento estará en manos de los grandes organismos». Este escenario, lógicamente, elimina la hipótesis de un default y debería generar más tranquilidad entre los inversores, como sucedió ayer a última hora cuando llegó el «guiño» de las autoridades europeas al endeudado país.

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