1 de julio 2011 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Volvieron a verse en las mesas de dinero rostros de felicidad. Ayer, puntualmente, fue un día de trajín y estrés por tratarse del fin de mes, encima de semestre, cuando se deben cerrar y compensar operaciones pactadas a futuro. Pero todo quedaba rezagado ante la fuerte suba de Wall Street y el derrame que ello trae sobre las Bolsas del mundo. El cupón PBI, pasión de multitudes, retomó su velocidad crucero. Pocos eventos en la semana entre operadores, pero hoy habrá uno con alta adhesión: el debut de la Selección argentina en la Copa América. Hay varios contingentes armados que irán, pese a las bajas temperaturas y pese a ser un viernes, al Estadio Único de La Plata.

Quien estaba eufórico y con motivos para ello era el «Talibán», el conocido economista y operador que se esconde tras ese seudónimo. Es que la semana pasada había apostado fuerte, y esta columna es testigo, que se venía el rebote del Dow Jones. Tiempo de cobrar. Pero ahora el «Talibán» va por más. Recomienda «hincarle» el diente a Irlanda. ¿Habrá estado bebiendo? Si se analiza su recomendación, se puede notar con claridad que supera cómodamente el test de alcoholemia. Un título de Irlanda rinde entre un 12% y un 14% en euros con vencimiento en 2015. A la luz de las señales que provienen desde Atenas, difícil que Irlanda caiga en cesación de pagos o reestructure su deuda. Más tomando en cuenta que su endeudamiento es del 0% del PBI. Bastante manejable, no como la exuberancia irracional de los griegos. Aun así, el «Talibán» destaca un papel helénico: el Grecia 2040. Rinde un 11% en euros, y aparenta ser poco, pero ello es por su mayor duración. Tómese en cuenta que los papeles que más sufrirían con un «haircut» o poda de la deuda griega serían los de corto y mediano plazo. «Si van mal las cosas y hay una quita del 40%, pero después de ello Grecia rinde el 7%, terminaría valiendo lo mismo que ahora», asevera el experto.

Otro comentario escuchado entre los traders de las mesas es el hecho de que el mundo entró en «risk mode». Traducido de la jerga que manejan estos operadores, es que vuelven a verse órdenes de compra sobre activos riesgosos, como lo son la Argentina y Venezuela. Un papel querido por los mesadineristas, como el de Venezuela 2022, ganó un 5% en la semana. No es que sean bolivarianos los operadores argentinos, sino que, de la mano de cuanto sucede en la plaza local, vieron que esos papeles estaban siendo castigados en exceso por inversores. Se habló también de los potenciales ministros de Economía si llegara a ganar Cristina de Kirchner en las próximas elecciones. Juan Carlos Fábrega, del Banco Nación, corre con ventaja en las apuestas, y a quien se le asigna mínima chance es a Axel Kicillof, más allá de que las versiones indican que cuenta con el agrado de Máximo Kirchner. Su paso por las Jornadas Monetarias del BCRA dejó bastante que desear en el público. Del otro lado, un joven operador señaló que la materia «Macro II» que dicta en Ciencias Económicas de la UBA es «muy demandada». Misterios del rating.

Los grandes bancos de inversión tienen en los últimos días un nuevo favorito para incorporar a los portafolios: Japón. Luego del terremoto y la importante caída de la actividad en el primer trimestre, se espera una fuerte reacción del PBI, que tendría que repercutir en acciones niponas. Medido en dólares, el mercado de Tokio viene «planchado» en lo que va del año, pero se apuesta a un repunte firme. Una alternativa es EWJ, el índice bursátil (o ETF) de mayor volumen que sigue a los papeles de ese mercado. La apuesta también se puede realizar a través de algunas acciones individuales que fueron muy afectadas por el sismo, pero que demuestran tener buena salud, como Hitachi, Toyota o el banco Mizuho.

¿Qué es de la vida del «oso», el ejecutivo de banca de inversión que anticipó jornadas sombrías para el mercado? «Nadie en su sano juicio piensa que lo aprobado en Grecia se puede llevar a la práctica», señala, manteniendo su pesimismo. Agrega, mostrando un costado optimista poco frecuente en él, que apuesta a bonos corporativos de la Argentina y al cupón del PBI. Augura, además, que «si Chávez dejara de ser emperador de Venezuela, papeles bolivarianos y de PDVSA «podrían subir 20 o 30 dólares».

El mejor reflejo del alivio que se vive en Wall Street, cuando faltan pocas semanas para que arranquen las vacaciones de verano, fue la suba de las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano a diez años. La búsqueda de refugio había generado fuerte suba de los precios y, por ende, una caída de rendimientos al 2,95% anual. Pero la suba de los últimos días también generó un repunte de las tasas de hasta un 3,15%. Se trata, igual, de un nivel extremadamente bajo, pero no habría que esperar aumentos significativos en los próximos meses, al menos mientras la inflación no se transforme en un verdadero problema para la economía norteamericana.

¿Y los emergentes? Tuvieron un flojísimo primer semestre desde el punto de vista de los mercados, lo que contrastó con economías que mantuvieron firmes tasas de crecimiento. Morgan Stanley Smith Barney recomendó en las últimas horas aumentar el peso de Brasil e Indonesia en el portafolio de emergentes, y sugirió reducir la participación de Rusia. Este mejor clima de los mercados le viene justo a YPF, que en los próximos días comenzará un road show por tres continentes para colocar un bono por u$s 300 millones, pero que podría llegar a u$s 600 millones si la demanda acompaña. Tal como anticipó este diario, será una colocación a siete años de plazo y procurarán que la tasa sea inferior al 6% (200 puntos básicos menos que el riesgo-país soberano). Junto con esta transacción, otro importante grupo local saldrá a buscar financiamiento en el exterior, pero será a través de un préstamo sindicado. Se trata del grupo Bulgheroni, que junto con su socio chino CNOOC tiene que pagarle u$s 7.000 millones a Britsh Petroleum para quedarse con el 100% de Pan American Energy. De ese total, unos u$s 2.500 millones surgirán del financiamiento internacional provisto por un grupo de bancos extranjeros.

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