- ámbito
- Edición Impresa
Logró Correa que se vaya Petrobras
El viceministro de Recursos Naturales No Renovables, Carlos Pareja Yanuzelli, indicó que se seguirá operando con la misma gente que trabaja ahora en los campos.
«Desde mañana (por hoy), simplemente los campos tienen otra directiva. Todo sigue normal, menos la directiva», apuntó y aseguró que no ve ninguna razón para que haya despidos.
«Nuestro mensaje es de absoluta paz con toda la parte laboral, técnicos, ingenieros, todos van a seguir en sus puestos con el mismo sueldo, las mismas condiciones, no hay cambio absolutamente de nada, sólo con una nueva directiva», reiteró.
Se mostró, en tanto, contrario a las opiniones que dan cuenta de que los cambios de modelos de contrato podrían alejar la inversión al país.
«Creo que va a atraer la inversión, las reglas están más claras, nos va mejor a nosotros, las empresas también, porque si se han quedado es porque creen que es bueno para ellas y para nosotros también», señaló.
Petrobras confirmó ayer en Brasil que rechazó la propuesta del Gobierno ecuatoriano para sustituir su actual contrato de explotación en ese país por uno de prestación de servicios, y anunció que iniciará gestiones para exigir el pago de la respectiva indemnización.
El asesor para Asuntos Internacionales de la Presidencia brasileña, Marco Aurélio García, admitió en declaraciones al diario Valor que la salida de Petrobras de Ecuador fue negociada directamente por el Gobierno brasileño con el ecuatoriano. «La decisión en nada afecta las relaciones entre los dos países», aseguró.
Además de Petrobras, la coreana Canadá Grande, la estadounidense EDC y la china CNPC rechazaron los nuevos acuerdos.
Según el ministro de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pástor, la transición de la operación de los campos a manos del Estado durará un máximo de 120 días, durante los cuales se hará un inventario de sus activos y una auditoría ambiental, de forma que se determine un «valor de mercado» que el Gobierno de Rafael Correa les pagará como compensación.
En su conjunto, las empresas que se irán representan el 14% del bombeo privado de petróleo del país, según el ministerio.
Mientras que empresas co-mo la española Repsol YPF, la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) de Chile, la italiana Agip y las chinas Andes Petroleum y Petroriental acordaron suscribir los nuevos contratos con el Estado de Ecuador.
De acuerdo con el nuevo modelo de contrato, el Estado es el dueño de todo el petróleo que bombean las empresas privadas, a las que pagan por cada barril extraído una tarifa fija que incorpora una rentabilidad para ellas de en torno al 15%.
Según Pástor, con los nuevos contratos, la renta petrolera que recibe el Estado pasará del 70% actual al 80%, mientras que el resto irá a las empresas privadas.
Eso significará un aumento de u$s 5.350 millones en ingresos actualizados para el erario público durante el período de vigencia de los contratos, estimó.
Agencia EFE

