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Londres: como estar dentro de una orquesta
Esa-Pekka Salonen condujo el experimento digital que permitió al público escuchar un concierto como si estuviera en el foso de la orquesta.
«Es un proyecto pionero. Siempre me ha interesado combinar la tecnología con el tipo de música que tocamos y la forma de lograr que sea una colaboración orgánica y no un simple añadido», explicó Salonen. «Sentirse dentro de la orquesta, experimentar la sensación de ciento y un músicos tocando esa música icónica (la «Consagración de la Primavera», de Igor Stravisnky) hace correr la adrenalina, y es algo que he querido compartir con el mundo», agrega el músico.
Orquesta
La orquesta fue la prestigiosa Philharmonia, de Londres, de la que Salonen es director principal y asesor artístico, y el proyecto, bautizado «re-RITE be the Orchestra», se grabó a principios de septiembre con 29 cámaras de alta definición, que siguieron cada movimiento de los 101 músicos.
La filmación y grabación del concierto bajo su dirección que se llevó a cabo en un teatro de Watford, pequeña localidad al noreste de Londres, hizo que el público pudiera seguir ahora cada una de las secciones de la orquesta como si estuviera sentado entre los músicos.
La Philharmonia se convirtió así en la primera orquesta «en residencia digital», señalaron los organizadores. En los diferentes espacios del edificio donde se desarrolló el proyecto se instalaron distintas pantallas, en cada una de las cuales se pudo seguir de cerca una sección diferente de la orquesta.
En cada una de las salas se escuchó con más intensidad los instrumentos de la sección correspondiente, que es precisamente lo que les ocurre a los músicos de la orquesta. En una de las salas, la de percusión, hubo instrumentos para que quienes se animaran a tocarlos y acompañar así a los músicos cuando vieron al director darles la señal correspondiente.
Eso no fue posible, sin embargo, en otras secciones como la de cuerdas. En la sala llamada de «control», correspondiente al director, hubo varias pantallas y gracias a los paneles de control se reguló el volumen de las distintas secciones para ver de más cerca o más lejos a los músicos, filmados por las cámaras desde diferentes ángulos.
La proyección en video de la «Consagración de la Primavera» se hizo de forma continua en el viejo almacén londinense desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde, hasta el pasado domingo y durante 10 días. Salonen ha elegido sin duda esa composición por tratarse de una de las piezas musicalmente más rupturistas del siglo XX: fue un encargo a Stravinsky de su compatriota Serge Diaghilev para sus famosos «Ballets Rusos».
