9 de octubre 2012 - 00:00

Londres consagra al arte semana de grandes subastas

Obra de Gerhard Richter que Sotheby’s subastará la misma semana en que un estadounidense crítico de la «burbuja» actual venderá también en Londres, pero en forma privada, su colección valorada en u$s 160 millones.
Obra de Gerhard Richter que Sotheby’s subastará la misma semana en que un estadounidense crítico de la «burbuja» actual venderá también en Londres, pero en forma privada, su colección valorada en u$s 160 millones.
Londres- Dos lienzos de Gerard Richter de la colección privada del músico Eric Clapton, protagonizarán las dos subastas públicas más importantes a realizarse esta semana en Londres, coincidiendo con la celebración de la feria de arte contemporáneo Frieze que se inaugura el jueves.

La casa Sothebys mostró ayer al público las obras de la gran puja de arte contemporáneo y arte italiano del siglo XX que celebrará entre los días 12 y 13 de octubre, y que podría alcanzar, en conjunto, 50 millones de libras (80 millones de dólares). La estrella de esta subasta es el lienzo abstracto «Abstraktes Bild (809-4)», pintado en 1994 por el artista alemán Gerard Richter, valorado en 12 millones de libras (19,3 millones de dólares).

Sothebys subastará asimismo una de las famosas esponjas de Yves Klein, de color azul y titulada «RE 9-1», con un valor estimado en tres millones de libras (4,8 millones de dólares) y la escultura del español Eduardo Chillida «Ikaraundi», de su primera etapa y estimada en un millón de libras (1,6 millones de dólares).

Entre otras obras valiosas de esta millonaria puja hay cinco cuadros de Andy Warhol. Del italo-argentino Lucio Fontana, Sothebys subastará «Concetto Spaziale» por 2 millones de libras (3,2 millones de dólares), y «Concetto Spaziale, Attesa» por 1,5 millones de libras (2,4 millones de dó

Otro lienzo de Gerhard Richter, titulado «5 Türen II», es la obra a priori más valiosa de la subasta de arte contemporáneo que la empresa rival Christies realizará este jueves. El cuadro data de 1967, uno de los años más prolíficos de la carrera de Richter, y está tasado en dos millones de libras (3,2 millones de dólares).

Otra obra destacada de esta puja es «Areneros y Muleros», uno de los cuadros de la colección taurina del español Miquel Barceló, el de mayor tamaño subastado hasta ahora, que podría alcanzar los tres millones de libras (4,8 millones de dólares).

El mismo jueves, la casa de subastas Bonhams celebrará una puja de arte y diseño contemporáneo, en la que se destaca «Caryatid», una escultura blanca del artista británico Marc Quinn que representa a la modelo Kate Moss haciendo yoga y que está valorada en 70.000 libras (112.814 dólares).

Coleccionista crítico

En tanto, un coleccionista estadounidense de arte que está poniendo a la venta, en forma privada en Londres, su colección de pinturas del siglo XX de Alemania y Austria valoradas en más de 100 millones de libras (unos 161 millones de dólares), ataca a quienes llama «cazadores de trofeos» por hacer subir los precios y crear una burbuja en el mercado.

Benedict Silverman, un promotor inmobiliario y filántropo de 83 años, decidió poner a la venta su colección con trabajos de artistas como Gustav Klimt, Egon Schiele y Otto Dix para recaudar fondos para una fundación educativa llamada Reading Rescue.

Cerca de 25 pinturas, dibujos y piezas de mobiliario se exponen en la galería Richard Nagy en el centro de Londres y se venderán de forma privada durante un tiempo.

«Si se me pregunta si la fortaleza del mercado del arte es un avance positivo. No lo es. Los coleccionistas expertos se quedan a un lado por estos cazadores de trofeos», dijo Silverman. «Creo que hay una burbuja y espero que se rompa ya que los coleccionistas de verdad están interesados en el arte, no en el precio».

La opinión inusualmente sincera de Silverman, expresada mientras Londres se prepara para la semana de arte Frieze cuando cientos de compradores ricos acuden a la capital británica para asistir a un gran número de subastas y exposiciones, es un recordatorio de que no todos son tan optimistas.

«Los coleccionistas como yo existirán siempre, pero están siendo echados a un lado por los codos afilados de especuladores y constructores profesionales de colecciones que emplean a gente con más conocimientos para que tome decisiones por ellos», dijo Silverman. «Está claro que si empezase hoy no habría podido hacer una colección como la que tengo y muy pocos otros podrían».

Nagy, que colabora desde hace mucho tiempo con el coleccionista, dijo que Silverman había evitado las casas de subastas para vender su arte y prefiere la discreción de una galería y de las ventas privadas. «Ha habido gran interés, incluyendo de museos», dijo Nagy en su galería en Old Bond Street.

No todos los cuatros han sido tasados, pero un gran Schiele de 1917/18 que representa al artista con alguno de sus compañeros en una versión de «La última cena» se ofrece por unos 30 millones de libras (48 millones de dólares).

Agencias EFE y Reuters

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