24 de febrero 2010 - 00:00

Los Castro dejan morir de hambre a un preso político

La Habana - El preso político cubano Orlando Zapata Tamayo murió ayer en un hospital de La Habana después de 85 días de huelga de hambre, un desenlace por lo que las organizaciones de derechos humanos de la isla responsabilizaron al régimen castrista.

«Hemos confirmado el fallecimiento y es una tragedia casi sin precedentes», sostuvo el vocero de Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez. «Los dos dictadores cubanos, Fidel y Raúl Castro, son directamente responsables de la muerte de este hombre porque en prisión le fue extendida su sentencia hasta 36 años, sin que cometiera ningún acto que lo justificara», agregó Ramón Sánchez, presidente del Movimiento Democracia.

Zapata, un albañil de 42 años, realizaba una huelga de hambre debido a los «malos tratos carcelarios», según la comisión opositora.

El fallecido era miembro del grupo opositor cubano Alternativa Republicana y estaba reconocido como preso de conciencia por la organización Amnistía Internacional. Según la CCDHRN, fue detenido el 20 de marzo de 2003 y condenado a 18 años de cárcel por desacato, desorden público y desorden en establecimientos penitenciarios.

Ante el empeoramiento de su salud, Zapata fue trasladado la semana pasada desde la ciudad de Camagüey, en el este del país, donde se encontraba preso, a un hospital penitenciario de La Habana. Según Elizardo Sánchez, anteanoche fue llevado a otro centro hospitalario de la capital, donde murió.

«Es una gran tragedia para esa familia, una muy mala noticia para el movimiento de derechos humanos y pro democracia, y también una mala noticia para el Gobierno, porque va a haber un costo político por esto, pues se trata de un preso de conciencia adoptado por Amnistía Internacional y lo dejaron morir casi como a un perro», añadió.

Crítica

La congresista estadounidense republicana Ileana Ros-Lehtinen, conocida por su línea crítica frente al Gobierno cubano, había enviado la semana pasada una carta al Vaticano, pidiendo una intervención del papa Benedicto XVI en favor de Zapata.

En su carta, la congresista de origen cubano afirmó que Zapata sufrió en la cárcel «múltiples golpes y tortura», que le habían provocado «heridas graves», y aseguró que en marzo de 2009 fue sometido a una cirugía de emergencia por un coágulo en el cerebro, a causa de una golpiza recibida el año anterior.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos hablan de unos 200 presos políticos en Cuba.

Entre los cargos que el régimen le imputan están los de sabotaje, terrorismo, revelación de secretos concernientes a la seguridad del Estado, espionaje, desacato, insubordinación, difamación de las instituciones, desorden público y piratería.

Agencias DPA, Reuters, AFP y EFE

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