24 de septiembre 2014 - 00:00

"Los cinco de adelante"

Uno a uno, los principios para entender el éxito del equipo más ganador del mundo: los All Blacks

Liderazgo. Richie McCaw, símbolo del seleccionado de Nueva Zelanda.
Liderazgo. Richie McCaw, símbolo del seleccionado de Nueva Zelanda.
El próximo sábado a la noche en La Plata Argentina se enfrentará a los All Blacks, una de las fuerzas más indomables del deporte mundial. Con un récord de triunfos superior al 75% en los últimos cien años, habiendo marcado el doble de puntos a favor que en contra, poseedores de todos los trofeos a su disposición, la pregunta es: ¿qué pueden aprender Los Pumas de los All Blacks? ¿Qué hace que uno sea el equipo más exitoso del planeta?

James Kerr es el autor de Legado, 15 lecciones sobre liderazgo (que enseña a los All Blacks sobre la empresa de vivir), libro de deportes y liderazgo que se mete profundamente dentro de la cultura de los All Blacks para descubrir sus ventajas competitivas. Publicado en la Argentina por editorial Club House.

Acá, cinco principios para entender el éxito del equipo más ganador del mundo.



Cuando estés en lo más alto del juego, cambia tu juego La victoria, parafraseando a Darwin, no es del más preparado sino del que mejor se adapta. Por eso, los All Blacks se enfocan en encontrar nuevas maneras de actuar en el más alto nivel. Últimamente, esto ha incluido incorporar psicólogos para trabajar sobre la química del cerebro, desarrollar habilidades aeróbicas y anaeróbicas para jugar a una mayor velocidad, el empleo de un 'entrenador de ojos' para desarrollar las habilidades de coordinación de ojos y manos y el desarrollo de capas de jugadores que puedan entrar desde el banco de suplentes y cambiar un partido en los últimos quince minutos. Nada está fuera de los límites y hasta rediseñaron el Haka creyendo que si uno se apoya en lo que funcionó en el pasado, se derrumbará en el futuro.



Entrenar para ganar

El grupo de entrenadores rediseñó recientemente la manera en que el equipo entrena en la sesión más crítica antes de un test. Los jueves, 'entrenan para ganar' al incrementar la intensidad de su práctica, eligiendo situaciones al azar, poniendo a los jugadores bajo presión y constantemente elevando el ritmo. De esta manera, cuando llegue el sábado, ya habrán sido testeados bajo presión. Enfrentar presión con presión.



Sangrar por el equipo

Cuando te conviertes en All Black, se te preguntan dos cosas: ¿qué le aportarás al equipo? y ¿qué estás preparado para sacrificar? El nivel de preparación que se requiere para hacer lo que hace falta, con un gran dolor personal y profesional, es parte de lo que separa a este equipo del resto. Esto puede incluir jugar con un brazo roto como el caso de Colin Meads, un escroto sangrante como Buck Shelford o con un pie fracturado como Richie McCaw en la final de RWC. Morir por los muchachos.



Quedarse en azul

Tras ahogarse en sucesivas copas del mundo, los All Blacks buscaron una solución y trajeron los servicios de Ceri Evans, un psicólogo forense experto en cómo funciona el cerebro bajo presión. El resultado fue Cabeza Roja, Cabeza Azul - un mapa de la mente en la que Rojo represente un estado sin recursos tipificado por el pánico y el pensamiento orientado solo al resultado; el azul es un estado que fluye, en el que uno está preciso y enfocado. Cuando las cosas se complican, los All Blacks 'pasan al Azul.' Como dice Graham Henry, así fue comoaplastamos a Francia 8 a 7 en la final del Mundial. Claros, precisos, certeros.



Dejar la camiseta en un lugar mejor

Los All Blacks no juegan tanto por el triunfo, un trofeo o la gloria personal: lo hacen por el legado. Su objetivo es 'dejar la camiseta en un lugar mejor'. Creen que representan a esos All Blacks que los precedieron y a todos los que vendrán en el futuro por lo que su responsabilidad es mantener el nivel y superarlo. Este es un conductor psicológico primario hacia el éxito. Los ha llevado a tener un porcentaje de triunfos superior al 90% desde 2004. Y a una pequeña copa de oro.

Dejá tu comentario