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“Los fados tienen más de un punto en común con el tango”
El grupo argentino Fadeiros incursiona nuevamente en el fado, uno de los géneros musicales menos exportables, y quizá más secreto, en razón de las características culturales de Portugal.
Hay toda una generación más joven sin dudas valiosa, con nombres como los de Misia, Dulce Pontes, Mafalda Arnauth, Mariza o Cristina Branco, entre otros, que se están atreviendo a romper con el lenguaje más tradicional. Y desde la distancia, con el segundo álbum, «Cada vez mais portugués», recién editado, el grupo argentino Fadeiros levanta con muchísima dignidad la bandera de ese género. Están a punto de presentar el nuevo disco el próximo 31 de octubre en la Trastienda. Dialogamos con tres de los integrantes: la cantante Ana Kusmuk, la percusionista y guitarrista Patricia Álvarez y el clarinetista y percusionista Mariano Gora.
Periodista: ¿Por qué cinco argentinos sin raíces en Portugal se decide a hacer fado y hasta llegan a ponerle un nombre al grupo que los relaciona indisolublemente con el género?
Ana Kusmuk: El origen de todo esto era un dúo vocal que teníamos con Patricia. Por esa época, hará unos ocho años, cantábamos samba y bossa nova. En esa búsqueda de repertorio, y por gusto personal, empezamos a tomar canciones de Mariza, de Misia o de Dulce Pontes. En un momento nos convocaron para actuar y quisimos agregar instrumentos. Desde ese momento, se fue incorporando el resto. Primero Mariano y Carlos Palacios, que toca guitarra, mandolina y ahora también guitarra portuguesa, y finalmente Pepa Vivanco, que toca flautas, melódica y también canta.
Patricia Álvarez: El nuestro fue el camino inverso. No partimos desde la tradición más clásica del fado con voz casi siempre femenina y guitarra portuguesa, el instrumento más característico, sino desde la música de Brasil y las artistas de fado más jóvenes y después, investigando, fuimos descubriendo una tradición que es valiosísima.
Mariano Gora: Cuando me llamaron, en principio sólo para acompañar en un concierto, yo no tenía idea del fado. Después, lo fui descubriendo y me fui enamorando. Pero además, fui encontrando también todo lo que tenemos de parecido con esa música. El tango y el fado son géneros con muchos puntos en común: el puerto, ciertos orígenes ligados a lo prostibulario, la saudade, nuestra nostalgia, una poética que habla de amores y desamores pero que también deja traslucir lo social, sus tiempos de prohibición en épocas de dictadura, lo mediterráneo.
P.: Considerando que su modo de hacer fado no está ligado con los formatos más tradicionales y que además son extranjeros sin raíces en Portugal, ¿qué respuesta tienen dentro de la comunidad de ese país en el nuestro?
M.G.: La comunidad nos respeta. Hacemos el fado a nuestro modo, con nuestro aporte moderno y argentino pero sin perder de vista toda la herencia. En este disco hasta nos atrevimos con un tema propio, la «Canción a Portugal».
P.: ¿Han podido viajar a Europa para interpretar fado en su propia tierra?
A.K.: Esa es una asignatura pendiente que ojalá podamos cumplir pronto. Sería muy bueno saber cómo sienten allá lo que nosotros hacemos.
P.A.: Sí participamos de un programa para la radio y la televisión de Portugal. Aunque sea por esa ventana, nos hemos metido allá.
P.: ¿Cómo imaginan el futuro de Fadeiros?
A.K.: Del mismo modo en que no planeamos mucho al principio, no lo hacemos ahora. Llegamos al fado sin proponérnoslo; tanto que todavía en nuestro primer disco hay también canciones de Brasil y de otros países de América Latina. Fuimos creciendo sin darnos cuenta. Ya sentimos que tenemos un grupo de gente que nos sigue. La comunidad portuguesa nos está aceptando y hemos participado de algunos festivales de fado que se hacen en Argentina. Esto empezó como un juego y se fue poniendo serio. Nos salen bastantes actuaciones. Ahora, la energía está puesta en el disco y en la presentación, donde tendremos a varios músicos invitados. Y el futuro se irá dando.
Entrevista de Ricardo Salton


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