7 de septiembre 2010 - 00:00

Los fuegos de Esteban Álvarez

La intervención en «Fuego de Luces», del ciclo «Arte en la Torre», baña con su propia luz la inmensidad del espacio.
La intervención en «Fuego de Luces», del ciclo «Arte en la Torre», baña con su propia luz la inmensidad del espacio.
En Puerto Madero, la Fundación YPF presenta un nuevo capítulo del ciclo «Arte en la Torre» (la bellísima torre que levantó Cesar Pelli) que está a cargo del operador cultural rosarino Fernando Farina. El espléndido lobby del edificio no es, sin embargo, un espacio propicio para el arte tradicional, dificultad que el nuevo artista invitado, Esteban Álvarez, supo sortear al elegir el fuego como soporte de su obra, un material que funciona como un imán para la mirada y que disputa con ventaja el protagonismo a la arquitectura.

La muestra «Fuego de Luces» ocupa el espacio con un fuego que se repite hacia el infinito, que resplandece y flamea evocando la danza de las llamas encendidas. La intervención baña con su propia luz la inmensidad del espacio y resulta ser una perfecta simulación: está compuesta por una serie de esculturas realizadas en neón. Los movimientos coreográficos de las luces están controlados por secuencias electrónicas. «Un pequeño infierno en una caja. Luz de gas, pero de neón», destaca, enigmático, el curador de la muestra.

En la agenda de este año figura el joven artista también rosarino Adrián Villar Rojas, que presentó una de las muestras más recordadas de la galería Ruth Benzacar y que en estos últimos años no ha hecho otra cosa más que concurrir como invitado a talleres en todo el mundo, y cosechar éxitos en el extranjero. Sobre su experiencia hablará en estos días en la Serpentine Gallery, la galería más sofisticada de Londres. (Macacha Guemes 515).

A.M.Q.