Bagdad - Los kurdos, el mayor pueblo sin Estado del mundo, decidirán hoy en Irak su independencia de ese país en un referéndum, en medio de un clima de tensión ante las amenazas lanzadas por el poder central del país, de sus vecinos, Turquía e Irán, y el rechazo generalizado de la comunidad internacional.
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En una conferencia de prensa celebrada en la localidad de Saladino, al norte de Erbil, capital del Kurdistán (norte de Irak), el presidente de la región autónoma, Masud Barzani, aseguró que con el objetivo de garantizar una buena vecindad tras el plebiscito, está dispuesto a una negociación con Bagdad de "uno, dos o más años".
"Estamos dispuestos a iniciar negociaciones con indefinidas, que pueden durar un año o dos o más, pero este diálogo se centrará en cómo podemos ser buenos vecinos, un diálogo constructivo y vamos a darle todo el tiempo", dijo.
La pregunta de la consulta será: "¿Quiere que la región del Kurdistán y las áreas kurdas fuera de la administración de la región se conviertan en un estado independiente?"
Teniendo en cuenta que la mayoría de votantes de las zonas que participarán son kurdos con una extensa lucha por la autodeterminación, el resultado será casi con toda seguridad un 'Sí rotundo.
Por su parte, el Gobierno de Irak elevó aún más la tensión al exigir, a horas del referéndum, que la región autónoma del Kurdistán entregue el control de sus pasos fronterizos, entre ellos los aeropuertos; y, anticipándose a una victoria independentista, le recordó a los países de la comunidad internacional que deben tratar "exclusivamente" con Bagdad y no con Erbil.
"El referéndum de secesión es una decisión unilateral, contrario a la Constitución y la convivencia pacífica y no vamos a reconocerlo ni tampoco sus resultados", dijo el premier iraquí Haidar al Abadi en un discurso televisado en el que subrayó que "dará pasos para preservar la unidad de Irak".
Agregó que su país se enfrenta a "un intento de "división sobre bases étnicas y nacionales cuyo objetivo es romper la unidad del país", un argumento utilizado por las potencias occidentales para rechazar este plebiscito.
Al Abadi acusó, además, indirectamente a los dirigentes kurdos iraquíes de apropiarse de la producción diaria de 900.000 barriles de petróleo de la región, que equivale a "un cuarto" de la producción de Irak.
Asimismo, el Gobierno central pidió a la Fiscalía General que persiga a todos los funcionarios públicos "que participen en los trámites para la celebración del referéndum".
Irán y Turquía tienen importantes intereses económicos en la región del Kurdistán iraquí y cuentan además con nacionales kurdos, por lo que temen un contagio de las ansias independentistas, son los países que más se oponen a esta consulta de autodeterminación.
Ayer Teherán dijo que cerraba su espacio aéreo con el Kurdistán a petición de Bagdad.
El Kurdistán iraquí goza de un estatuto de autonomía reconocido en la Constitución de 2005, redactada tras la caída en 2003 del régimen dictatorial de Sadam Husein, en la que Irak es definido como un Estado federal.
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