En medio de la vertiginosa caída financiera de EE.UU. y de Europa, la hasta ayer ascendente feria Art Basel Miami perdió la euforia que, desde su primera edición de 2002, le supieron imprimir sus mejores clientes: los nuevos ricos de Rusia, Dubai y China, decididos a gastar fortunas que, antes de la inauguración, vaciaban los mejores stands. La semana pasada, con obras cumbre en exhibición de Picasso, Miró, Dubuffet, Modigliani o Giacometti entre otros grandes del arte, la feria extrañó su público. Sólo se vendió el arte con valores que rondan el millón de dólares y después de duras negociaciones a compradores de EE.UU., que según cuentan, «están contentos con el triunfo de Obama».
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Las obras que rondan entre 100.000 a 500.000 dólares resultaron difíciles sino imposibles de vender. En este contexto, la conocida coleccionista de Miami Rosa de la Cruz, observó: «Va a haber una especie de purgación, algunas galerías sobrevivirán y otras no. Pero es un buen momento para comprar porque las galerías están dispuestas a negociar».
En cambio, la casa Sotheby's en Londres logró un inesperado éxito comercial en su remate de Old Master Paintings, donde sobresalió la obra «Mujer joven con chaqueta roja alimenta a una cotorra» de Frans van Mieris (El Joven), - quizás la pintura más conocida del artista- que se vendió en 7 millones de dólares, precio que marcó un nuevo record de venta. Luego, un excepcional retrato renacentista realizado por Girolamo da Carpi, superó diez veces su base inicial de 600.000 dólares al venderse en más de 6 millones. Un raro paisaje costero realizado por Jan Brueghel (El viejo), cuyo valor estimado era de un millón a 1,4 millón de dólares, superó los dos millones. Alex Bell, director del departamento de Sotheby's Old Master, asegura que los resultados del remate prueban que el mercado de los Grandes Maestros, es fuerte y cuenta con una base estable de coleccionistas.
¿Y cómo se perfila Buenos Aires? Una breve recorrida por las galerías porteñas depara más de una sorpresa. En un contexto que no se diferencia demasiado del internacional, la muestra de Daniel Santoro en la galería Palatina se vendió casi completa, las atractivas imágenes de «Civilización y barbarie», llevadas al « gabinete justicialista» por el pintor, cosecharon miles de dólares en pocos días.
Ahora, con una bella trastienda, Palatina espera convocar a los compradores.
En Zavaleta Lab, tan sólo tres pinturas de Cynthia Cohen quedaron sin vender, y sus valores oscilan en alrededor de 10.000 dólares. Varios de los jóvenes del concurso Curriculum Cero en la Galería Ruth Benzacar vendieron sus obras, y también encontraron comprador algunos cuadros pintados a cuatro manos por Alfredo Prior y Nahuel Vecino en la Vasari.
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