Los rurales, ahora también bajo el contrato de trabajo

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Los trabajadores rurales finalmente estarán bajo un nuevo estatuto que los igualará con el resto de los empleados del sector privado nacional. A pesar de las objeciones y protestas del titular de la UATRE, Gerónimo «Momo» Venegas, el Congreso Nacional resolvió incorporar a los peones al marco de la Ley General de Contrato de Trabajo.

El nuevo estatuto establece una jornada laboral de 8 horas diarias, remuneraciones mínimas que no podrán ser inferiores al Salario Mínimo Vital y Móvil, y derecho a la jubilación a partir de los 57 años, con 25 años de servicio y aportes. Además, fija una bonificación por antigüedad del 1% del salario, licencia por paternidad de 30 días y prohíbe contratar a menores de edad.

El punto más conflictivo de la ley fue la creación del RENATEA (Registro Nacional de Trabajo y Empleo Agrario), que estará bajo la órbita del Ministerio de Trabajo de la Nación, y que reemplazará al RENATRE (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) y «absorberá las funciones y atribuciones» de este último organismo, que es controlado por Venegas. Además de la resistencia a que el Estado regule la situación de los trabajadores en forma plena, también se intenta hacer responsable a éste por las irregularidades que los asalariados rurales padecen: «Es el propio Estado con su poder de policía el único responsable del trabajo en negro, indocumentado, esclavo y trabajo infantil», reclama UATRE.

Actualmente, el RENATRE se encargaba, entre otras cosas, de expedir la Libreta del Trabajador Rural y de la administración del Sistema Integral de Prestaciones por Desempleo, tareas que ahora estarán a cargo del nuevo organismo, dependiente del Ministerio de Trabajo, donde los empleadores y los empleados del rubro estarán obligados a inscribirse.

Para Venegas, con esta cláusula el Gobierno pretende «quedarse con la caja» de ese organismo y por ello advirtió recientemente que presentará un amparo ante la Justicia en contra de esta ley. Lo cierto es que la pomposa protesta contra el proyecto aprobado en el Congreso también demuestra que el dirigente gremial no está dispuesto a dejar de controlar los $ 800 millones anuales que recaudaba el RENATRE. En este sentido, un comunicado de UATRE advierte públicamente los motivos de su resistencia: «En el proyecto del Poder Ejecutivo Nacional, sin fundamento ni razón que lo asista, se pretende confiscar el patrimonio de dicha institución y convertirlo en un apéndice del Ministerio de Trabajo de la Nación».

El Estatuto del Peón de Campo fue establecido mediante un decreto del Poder Ejecutivo el 17 de octubre de 1944, durante la presidencia del general Edelmiro Farrell. Esta normativa fue la primera en fijar condiciones de trabajo humanitarias para los asalariados rurales no transitorios, entre ellas salarios mínimos, descanso dominical, vacaciones pagas, estabilidad, condiciones de higiene y alojamiento. Pero esta regulación fue derogada por la última dictadura militar en 1980. En su lugar se sancionó un régimen autónomo de trabajo agrario, que no contemplaba la regulación de las relaciones laborales de los llamados «trabajadores no permanentes», lo cual regía hasta la actualidad.

UATRE no había intentado modificar las regulaciones de los trabajadores hasta que se vio obligado a competir con el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo. La nueva propuesta de Venegas se podía ver al menos hasta ayer en la página web de la entidad gremial.

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