- ámbito
- Edición Impresa
Lubertino: “Israel violó reglas y eso se le vino en contra”
María José Lubertino
En una sola frase la cuestionada funcionaria emitió fallo sobre lo que alguna vez -quizás- un tribunal internacional deberá estudiar, justificó las manifestaciones antisemitas que se escudan tras el conflicto de Medio Oriente y equiparó a los judíos argentinos con ciudadanos israelíes, como si ambos fueran igualmente responsables de lo sucedido en Gaza.
La actitud de Lubertino recuerda -en una escala mucho más módica, desde ya- lo hecho por los nazis en 1936: tras destruir todos los comercios, sinagogas y edificios comunitarios de los judíos alemanes (en lo que se llamaría «La Noche de los Cristales Rotos»), obligaron a los propios judíos a pagar la limpieza de las calles.
En aprietos
Las «boutades» y la inacción de Lubertino pusieron en aprietos nada menos que a su jefe, el ministro de Justicia Aníbal Fernández, que el martes mismo dijo haberle pedido que se ponga a estudiar la comisión de actos discriminatorios (también le hizo el encargo al secretario de Derechos Humanos).
En las filas de las principales entidades judías argentinas ya no se duda que el protagonismo del piquetero paraoficial Luis D'Elía en la campaña contaría con el apoyo de al menos un sector del Gobierno. Sin embargo, se vio como un dato alentador que Fernández -tras declarar que «no hay brote antisemita» el martes por la noche- ayer por la mañana reconociera hoy que «no se pueden aceptar ciertas manifestaciones contra la comunidad judía», y calificara de «una locura» las afirmaciones de la izquierda marginal.
«Uno tiene el derecho de manifestarse de la mejor manera que lo sienta, en tanto y en cuanto, no entremos en este tipo de reacciones. Cuando eso se encamina a ponerle rótulos o querer cuestionar a cualquiera de los argentinos o los habitantes de nuestro país porque profesa la religión judía, no tiene ningún sentido y es de una demencia superlativa que no estamos dispuestos a soportar ni a acompañar».
Lubertino dijo además estar «sorprendida» por las manifestaciones de Aldo Donzis, presidente de la DAIA, quien desde el martes viene sosteniendo un discurso mucho más enérgico que lo habitual en él, a raíz de la virulencia de los actos judeofóbicos que se registran en el país. «Nos sorprende que alguien de la organización de la DAIA no sepa cómo estamos procediendo; más allá del pedido del ministro Fernández, el 11 de enero comenzamos a actuar de inmediato en todos los hechos». La funcionaria viene sosteniendo desde el inicio de las manifestaciones antijudías que trabaja de común acuerdo con la dirigencia de la DAIA.
Sin embargo, en diálogo con este diario, Donzis la desmintió: dijo que «una cosa es que la DAIA, que junto con la FEARAB integra el directorio del INADI, formule una denuncia en el seno del organismo; otra muy distinta es que nosotros debamos actuar en ese sentido. Esa responsabilidad es toda del INADI. Y hasta donde sabemos, no se iniciaron acciones legales contra nadie a pesar de que se ha llamado 'ratas' a los judíos argentinos, se han atacado oficinas de un empresario argentino judío, se ha marchado con pancartas con esvásticas y slogans como 'judíos asesinos' contra el edificio de la AMIA, y quienes marcharon lo hicieron con remeras y banderas de Hizbulá, el mismo grupo terrorista sindicado por la Justicia argentina como responsable de la voladura de ese edificio».
A estos hechos la DAIA le sumará en las próximas horas la desgrabación de un discurso dicho en uno de los muchos actos que se desarrollaron por estos días, y en el que uno de los oradores (que sería un integrante de un grupo de la ultraizquierda trotskista) dijo «el que quiera pelear contra el sionismo no tiene que viajar a Gaza: sabemos dónde están y vamos a ir a sus sinagogas adonde rezan por la paz mientras matan a nuestros hijos, vamos a ir al barrio judío como estuvimos la semana pasada en la AMIA, porque adonde vayan los iremos a buscar». Directivos de la entidad están trabajando con las fuerzas de seguridad para identificar de manera fehaciente al autor de la frase.
«Las manifestaciones arran-caron por lo que sucedió en Gaza, pero rápidamente se transformaron en una ola antisemita. Y lo que al principio era un brote, se convirtió en una campaña organizada que el Gobierno parece decidido a abortar», le dijo Donzis a este diario.


Dejá tu comentario