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Luis Miguel repitió ritos ante mujeres ululantes
En su regreso a Buenos Aires, Luis Miguel cantó unos pocos temas de su último disco, varios de sus clásicos y un puñado de boleros para un público multitudinario, compuesto sobre todo por mujeres ululantes.
Todos datos conocidos y ceremonias repetidas. Después de un largo período en el que se habló de enfermedades graves de toda índole e incluso de muerte del artista, nadie se pregunta ahora demasiado qué pasó durante ese tiempo de ausencia con Luis Miguel.
Al revés, todos -fundamentalmente, sus fans incondicionales- aceptan pacíficamente que se trató de una maniobra marketinera, aunque nadie lo dirá claramente en esos términos, por cierto. «Recuperado» de sus dolencias terminales, el cantante mexicano apareció con un nuevo álbum al que simplemente bautizó con su nombre y que quedará entre lo menos recordable de su carrera. Y, claro, se lanzó al mundo con una enorme gira de conciertos entre los que la Argentina tuvo el privilegio de recibirlo para cuatro shows en la cancha de Vélez y varios otros en distintos puntos del país.
En el arranque, el estadio de Liniers no explotó de público -y eso se repitió en las demás funciones- pero la cantidad de gente fue igualmente impresionante; sobre todo, como es habitual, de mujeres de todas las edades que no pueden parar de cantar a los gritos, de volver locos a los hombres de seguridad escapándose de sus asientos, de llorar de emoción frente al ídolo. Sobre el escenario, Luis Miguel cantó con mucha dignidad -se lo notó, en general, muy bien de la voz-, expresó sus estudiados agradecimientos al público argentino y a «este bello país», cambió tres veces de ropa sin salir jamás de la gama del negro y se rodeó de una banda profesional y numerosa -que, podríamos decir, incluye a dos robustos y escenográficos guardaespaldas a los lados del escenario- formada por músicos y cantantes cuyos nombres no aparecen siquiera en el programa.
El repertorio incluyó unos pocos temas del último disco, clásicos de diferentes tiempos, como «Suave», La chica del bikini azul», «La incondicional», «Entrégate», «O tú o ninguna», algunos boleros que fueron a nuestro criterio lo mejor del concierto («Tres palabras», «La distancia»), una penosa versión oxigenada del tango «Volver» y un dúo con la voz y la imagen de Frank Sinatra para «Come Fly With Me». Todo igual. Todo prolijamente estudiado. Todo conocido. Todo, como siempre, muy efectivo y genuinamente emocionante para las chicas que lo idolotran.
R.S.


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