25 de mayo 2010 - 00:00

Lula promete, pese a la crisis, crear dos millones de empleos

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Lula da Silva aseguró ayer que, a pesar de la crisis internacional y aprovechando algunas consecuencias de ésta, espera que este año se creen dos millones de empleos en el país. Según el presidente brasileño, de este modo Brasil evolucionará «hasta ser uno de los países con menor índice de desempleo».

«Hasta el 30 de abril creamos 962.000 nuevos empleos y estamos trabajando con la hipótesis de llegar a fin de año con la creación de dos millones de empleos», dijo Lula en declaraciones periodísticas desde Brasilia. «Si continuamos así, daremos un salto extraordinario hasta ser uno de los países con menor índice de desempleo», subrayó.

Empleo

«Todo el mundo perdió muchos puestos de trabajo durante la crisis y nosotros, gracias a Dios, los aumentamos», sostuvo Lula, que mañana recibirá al director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn.

La tasa de desempleo en las principales capitales es del orden del siete por ciento, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. «Queremos que Brasil alcance el pleno empleo, hace mucho que no teníamos una situación de este tipo», declaró Lula.

El jefe de Estado espera recibir a Strauss Kahn en las próximas jornadas, por primera vez, como acreedor del organismo y no como deudor. Actualmente, Brasil es uno de los principales aportantes de dinero para el fondo de ayuda a países en desarrollo que el FMI elaboró a partir de la crisis financiera y económica internacional.

En total, hasta ahora el país vecino aportó más de u$s 15.000 millones, y planea girar en los próximos años unos u$s 10.000 millones más.

Se espera, además, que Brasil tenga este año un crecimiento no menor al 5%, el que, según algunos analistas, podría alcanzar entre un 6 y un 8% si se sostiene, fundamentalmente, la demanda china.

El fin de semana, Strauss-Kahn coincidió con el pronóstico optimista sobre el futuro de la economía brasileña. Sólo advirtió ante la posibilidad de un «sobrecalentamiento» en el ritmo de actividad, lo que podría traer alguna consecuencia sobre el crecimiento de los precios internos.