7 de marzo 2011 - 00:00

LVMH quiere comprar célebres corbatas

Bernard Arnault
Bernard Arnault
París - Todavía sacudido por el escándalo que provocaron en su grupo los dichos antisemitas de su diseñaror-estrella John Galliano, que ocasionaron su despido, el megagrupo de artículos de lujo LVMH (dueño de la marca Dior, para la que trabajaba el modisto echado) está tratando de borrar esa mancha con una operación espectacular: la compra de Hermès.

En su edición de ayer el diario The New York Times informa que la intención del holding que encabeza el magnate Bernard Arnault -y que engloba a marcas como Möet Chandon, Louis Vuitton, Hennesey, Donna Karan, Kenzo, Marc Jacobs, TAG Heuer, Le Bon Marche, Fendi y Givenchy, entre otras muchas- de quedarse con la casi bicentenaria fábrica de corbatas, pañuelos y carteras choca con la fuerte resistencia de la familia que le da su nombre a la firma.

Sin embargo, el viernes el CEO de Hermès, Patrick Thomas (el primero en ese cargo que no es miembro de la familia propietaria) declaró que la entrada de LVMH en la empresa «no fue pedida ni es deseable». Agregó que «no creo que ese accionista nos aporte mucho».

La declaración del ejecutivo fue provocada por la inesperada compra del 20% de Hermès por parte del grupo LVMH, lo que puso en alerta a la familia dueña de la firma de una posible compra del total del paquete accionario.

En una entrevista concedida a un medio francés, Arnault declaró que no interferirán en las tradiciones, el gerenciamiento o los diseños de Hermès. Pero agregó que incorporar esa marca al «establo» de nombres famosos que ya tienen bajo el paraguas de LVMH «le agregará un cierto savoir-faire que mejorará el funcionamiento de sus negocio».

Sin embargo, según los medios, la familia Hermès ve a Arnault como una representación de todo lo que ellos no son. Sin dudas, el episodio Galliano -que fue contratado y a quien se dio amplísima libertad para revitalizar la marca Dior- parecería confirmar sus peores temores.

En la actualidad la firma fundada en 1873 por Thierry Hermès (un fabricante de arneses para carros tirados por caballos) cuenta con catorce unidades de negocios, que van desde los productos de cuero y sus famosas corbatas y bufandas de seda a calzado, perfumes, joyas y hasta una línea de papelería.

En el mercado se da casi como un hecho que es cuestión de semanas antes de que las tres familias del clan Hermès que conservan la propiedad de la empresa desde hace siete generaciones (los Dumas, los Puech y los Guerrand) cedan a la tentación de lo que les ofrece LVMH.

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