M. Baraj: folklore con libertad

Edición Impresa

«Churita». Mariana Baraj. CarRecords.

Es largo el recorrido que ha hecho Mariana Baraj. Asociada inicialmente a «la percusión», casi como género, fue derivando hacia un folklore que no se ata a las convenciones más duras. Fue parte de grupos de artistas nativistas, como Teresa Parodi, Marián Farías Gómez, Liliana Herrero, así como de otros ligados al rock, el pop o el jazz (Pepi Taveira, Man Ray, Catupecu Machu, su padre Bernardo Baraj). En lo que hace a su recorrido más personal, había grabado tres álbumes anteriores a este Churita -el primero, «Lumbre», es de 2002-; y en todos es posible encontrarse con esa libertad de estilos y con una mirada amplia hacia las músicas argentinas.

Si tuviéramos que elegir la batea de la disquería para ubicar «Churita», sin dudar optaríamos por la del folklore. Con nueve temas propios, dos compartidos Fernando Ruiz Díaz, Baraj se apoyó esta vez en la canción (se trata de un disco con mucho texto) y a géneros que en general se asocian a los del noroeste de nuestro país: vidalas, huaynos, etcétera. Y desde esas herramientas básicas, con una instrumentación amplia que mezcla percusiones varias, acordeón, charango, guitarras, bajo, contrabajo, palmas, arpa, diferentes aerófonos, y otros, varios de ellos ejecutados por la misma Mariana, con la voz casi siempre al frente, y con un clima que es más reflexivo que festivalero y festivo, esta excelente música redondeó un trabajo impecable.

Ricardo Salton

Dejá tu comentario