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Macri ahora está a la espera de un llamado de Capitanich
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y la vicejefa, María Eugenia Vidal, ayer recibieron en la Usina del Arte a los ganadores de la Bienal del Arte Joven Buenos Aires 2013.
Los elogios para el nuevo funcionario K que propinó el jefe de Gobierno porteño al conocerse su nominación reflejaron tal vez el entusiasmo de su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, animador de un grupo joven, hace más de una década, que se inició en la función pública de la mano del Palito Ortega. Así lo contó el propio cantante, y lo confirman aquellos seguidores, debutantes a los que la política reencontró en distintas circunstancias, más, o menos cerca.
Ese estreno en la gestión ocurrió cuando el exgobernador de Tucumán, por 1998, ocupó el mando de la Secretaría de Desarrollo Social donde se desempeñaron a la par como subsecretarios, de Políticas Sociales Rodríguez Larreta y de Proyectos, Capitanich. El subsecretario del área, en cambio, fue Santiago de Estrada, clave, a pesar de su perfil silencioso, en las decisiones de Macri en la actualidad. También Sergio Massa (socio electoral fugaz del PRO) y el actual senador electo del macrismo, Diego Santilli, animaron la gestión de Palito. Capitanich ya había coordinado en el Ministerio del Interior los programas de crédito internacional para provincias y venía de actuar como exdirector de la ANSES.
Es cierto que Rodríguez Larreta mantuvo la afinidad más con Massa, un amigo de su casa desde entonces al punto de que la esposa del macrista le organizó el casamiento al intendente de Tigre. Curioso: Massa también fue jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner, aunque la cercanía con su amigo macrista no produjo, para el Gobierno porteño, los resultados que esperaba.
¿Por qué ahora Macri, seguramente estusiasmado por Rodríguez Larreta, renovaría las esperanzas no sólo de tratar temas de gestión, sino de cuestiones más amplias de la convivencia en el distrito si no lo logró con el amigo de su funcionario? Creen en el macrismo que Capitanich marcará un cambio en el gabinete mostrando una mayor autonomía que la que tuvo su antecesor, incluso que el saliente Juan Manuel Abal Medina, con quien también R. Larreta transitó algunos lugares comunes, pero del ámbito más académico cuando el macrista alentaba la Fundación Sophia y el peronista se interesaba por el mejoramiento de la gestión pública. Poco y nada han dialogado desde la administración PRO con ese funcionario durante la gestión, según cuentan en el Gobierno porteño.
Con esos recuerdos, Rodríguez Larreta le contó a Macri que Capitanich marcó también una manera de gestionar cuando los dos compartían edificio bajo el mando del autor de "La Felicidad". Le dijo, por ejemplo, que no bien habían asumido, tuvieron que intervenir en la inundación histórica en la provincia de Santa Fe, donde Palito se instaló un mes por lo menos para hacer frente a ese desastre. Recordará Massa que por esos tiempos conoció a Carlos Reuteman, mientras que para Rodríguez Larreta la impresión versa por el empeño que, dice, le ponía el chaqueño al trabajo en Desarrollo Social, que se quedaban hasta tarde, hasta la noche y que viajaron mucho.
"A Capitanich lo conozco de estar juntos con Palito en Desarrollo Social. Es muy laburador y muy ejecutivo y ojalá podamos traducir eso en un mejor trabajo conjunto entre la Ciudad de Buenos Aires y la Nación que será bueno para todos", aseguró el jefe de Gabinete PRO a este diario.
Una de las cuestiones que Macri tuvo pendiente en aquellos llamados que trascendieron mantuvo con Cristina de Kirchner antes de enfermarse es el corrimiento del alambrado (competencia nacional) necesario para continuar las obras en la autopista Illia, pero los planes del mandatario porteño incluyen otras ilusiones, como que el llamado Metrobús atraviese la frontera de la Capital Federal para seguir hacia la provincia de Buenos Aires que piensan se podría concretar con la reactivación del Ente Tripartito del Transporte o Agencia Metropolitana. Cuestiones que parecen demasiado domésticas, pero que son parte de la base de la campaña que, hacia 2015, busca el jefe de Gobierno porteño sustentar con su gestión en el distrito.
Por eso ahora Macri espera el llamado de Capitanich.


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