19 de noviembre 2010 - 00:00

Macri amenaza con adelantar elección porteña si no le votan Presupuesto

Mauricio Macri y Juliana Awada brindaron en un asado de militantes del PRO, el miércoles a la noche, por su casamiento. Fue en un club del barrio porteño Villa Pueyrredón.
Mauricio Macri y Juliana Awada brindaron en un asado de militantes del PRO, el miércoles a la noche, por su casamiento. Fue en un club del barrio porteño Villa Pueyrredón.
Con disimulo, en un bar porteño, Mauricio Macri acordó con un grupo chico que está dispuesto a cualquier aventura si el PRO no logra juntar los votos para aprobar el Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires para 2011. En la calle Suipacha se presentaban las obras de peatonalización, había funcionarios y fotógrafos, pero pocos advirtieron que en el reservado del bar de la esquina de Avenida de Mayo, Macri compartía la mesa con Horacio Rodríguez Larreta y los legisladores Oscar Moscariello -titular de la Legislatura porteña- y el jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo.

Los diputados le advirtieron que la sanción del Presupuesto para el año electoral viene más que complicada, que el kirchnerismo y los aliados que mantiene en el recinto se juramentaron no levantar la mano para aprobarlo por la actitud del PRO con respecto al Presupuesto nacional. Y que, si eso no cambiaba en el Congreso, dejaría al Gobierno porteño sin la ley de leyes.

«Eso es un desastre; en la Ciudad no se puede gobernar sin Presupuesto, no hay superpoderes», repiten los macristas por estas horas. Es que, si bien hay oposición a algunos puntos en particular, que ni siquiera un acuerdo podría saldar, como el aumento en las tasas de Alumbrado, Barrido y Limpieza que propone el oficialismo porteño, la poda de dinero en conjunto sumaría cerca de $ 4.000 millones. Eso se junta porque además del Presupuesto se vota la ley tarifaria que este año contiene una enmienda que facilitó fondos al PRO, pero que vence el 31 de diciembre, como por ejemplo la suba en Ingresos Brutos al sector financiero, aumento de sellos y otros rubros que representarían $ 1.000 millones. Tampoco la oposición aprobaría el uso de cerca de $ 400 millones del Banco Ciudad, ni la refinanciación de $ 1.200 millones de deuda ni la emisión de $ 800 millones en bonos.

El macrismo hasta habría pedido al titular de PJ Capital, Juan Manuel Olmos, que ceda para que el bloque PJ apruebe la ley, ya que el PRO era generoso al darle los votos como representante de los legisladores en el Consejo de la Magistratura local.

Así el peronismo con 4 diputados ni siquiera piensa sentarse en el recinto el 2 de diciembre, cuando está programada la sesión para votar el Presupuesto. Tampoco el bloque kirchnerista cuyo titular, Juan Cabandié, viene anticipando esa negativa, y podrían adherir los dos legisladores con afinidad a Martín Sabbatella. Inclusive en la misma sintonía ya se expresó Aníbal Ibarra, que tiene una bancada de otros 4 diputados, considerando que había sido una irresponsabilidad dejar al Gobierno nacional sin Presupuesto.

Macri escuchó todas las posibilidades y lanzó que «bueno, yo puedo convocar a elecciones para marzo», en una estrategia que presume que si ganara esa votación, la Legislatura no le negaría un Presupuesto a un Gobierno ya convalidado nuevamente en las urnas por otro período. Todo con la convicción sobre que sólo 3 meses podría gobernar sin Presupuesto.

Por cierto, el jefe porteño sorprendería a sus rivales que aún no tienen candidatos firmes para la competencia local si realmente convocara a las urnas. Pero el resto de las posibilidades casi ni se analizó, como por ejemplo si luego Macri se presentaría de todos modos a las presidenciales, quién completaría la fórmula y todo lo demás. El bloque PRO conoció ayer esa posibilidad, en un almuerzo que cerró levantando copas de champán y terminó con la idea de finalmente frustrar el amague y lograr la votación. Luego Ritondo les transmitió la nueva a Diego Kravetz, Eduardo Epszteyn, Raúl Fernández y Claudio Presman, titulares de bancada.

El enigma es la bancada de Elisa Carrió, que en la Legislatura conduce Fernando Sánchez y que recién analizará la semana que viene la posición que adopta.

Aún sin esos votos, el PRO que necesita apenas 7 aliados para aprobar el Presupuesto, la ley Tarifaria y el Código Fiscal comenzó a sumar a la bancada de Daniel Amoroso y Mónica Lubertino al unitario Raúl Fernández, al socialista Julián Dángelo y a los dos radicales del recinto, mientras espera la decisión de Carrió. Sólo la Coalición podría facilitarle la tarea. Sánchez ya anticipó que «nosotros queremos que la Nación tenga un buen Presupuesto y también que la Ciudad tenga un buen Presupuesto, no hacemos especulaciones. El Presupuesto porteño, si se cambian algunos puntos fundamentales, lo podemos acompañar», sostuvo el legislador y apuntó al rechazo también de su bloque a un nuevo aumento de impuestos.

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