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Macri, a un voto de la mayoría plena para poner/sacar jueces
• JURA HOY DIPUTADO TONELLI Y BLOQUE OFICIALISTA ASCIENDE A OCHO MIEMBROS.
• PJ PELEA EN TRIBUNALES.
Miguel Piedecasas y Pablo Tonelli
Mientras ayer por la tarde el presidente de la Magistratura, Miguel Piedecasas, conversaba con Lorenzetti, el diputado peronista Héctor Recalde enviaba correos electrónicos asegurando que su espacio político ya había judicializado el mecanismo por el cual Tonelli planea asumir en representación de la Cámara de Diputados.
El juego de alianzas desplegado por el PRO para lograr sentar a Tonelli en la Magistratura será cuestionado por inconstitucional con la máxima aspiración de que en los próximos días una cautelar paralice ese desembarco. No será sencillo. Tonelli jurará hoy y cambiará el esquema de poder que domina el plenario.
Es una jugada frontal no exenta de riesgos. Los planteos judiciales del peronismo podrían resolverse con el paso de las semanas y en ese caso, si la Justicia entiende como irregular la designación de Tonelli pasarán a revisión todos los asuntos en los cuales hubiera intervenido. No se trata de una posibilidad irrisoria: ayer al mediodía en la Cámara del fuero Contencioso revisaron con especial detenimiento los reglamentos que sostienen que los diputados de la Magistratura representan bloques únicos y no alianzas.
Con esta posición mayoritaria, el bloque oficialista tendrá como prioridad activar concursos para cubrir vacantes en despachos clave. El premio mayor: cuatro lugares en la Casación Penal federal.
Esa idea irá acompañada por dos proyectos que el oficialismo ajustará durante el verano: una nueva ley de subrogancias y una nueva ley para el Consejo de la Magistratura.
Sobre esta segunda, Germán Garavano no tiene todavía un borrador base aunque el ministro no desea ni un consejo de 13 miembros ni uno de 19 como ordena una sentencia de la Justicia en lo Contencioso Administrativo.
Además habrá lugar para otras escaramuzas, especialmente si Rodolfo Canicoba Corral insiste en no seguir la senda de la jubilación que tan afectado tiene a Norberto Oyarbide, quien, por cierto, ayer informó a sus empleados que su fiesta de fin de año quedaba suspendida. Ese festejo no se aplazó ni siquiera cuando en diciembre de 2001 el país estaba a punto de estallar.
La inquina con Canicoba ofrece dos lecturas. Una que es netamente política: el macrismo lo ve desgastado dentro del fuero federal y busca aprovechar la simpatía del juez con el sciolismo en las últimas elecciones. La otra encierra ribetes más escabrosos vinculados al reposicionamiento de ciertas figuras en el ámbito de los servicios de inteligencia que denostaban a Canicoba mientras se conservaban cercanas al espía "Jaime" Stiuso. Esto giro es más dramático porque incluye el condimento de la venganza.
Estas postales contrastan con otras novedades que en el Gobierno se reciben con satisfacción como la pronta intervención de las fuerzas de seguridad para desalojar la AFSCA. Decisión que corrió por cuenta del juez Julián Ercolini luego de una maniobra muy cercana al fórum shopping: el interventor nombrado por el PRO pidió el desalojo no ante la Cámara Federal sino directamente en una comisaría en la cual justo Ercolini estaba de turno. Accionar que al juez no lo detuvo.
Parecen detalles pero sirven para entender la puja constante en la que habita el Gobierno entre la voluntad política y los límites que marcan las leyes.
Por eso es tan importante la llegada de Tonelli a la Magistratura, porque implicaría un triunfo de la determinación política sobre el esquema judicial. Se trata del Gobierno que no ha logrado remover a Alejandra Gils Carbó y que tampoco termina de cerrar la intriga de las vacantes de la Corte Suprema. Sentar a Tonelli en el plenario sería un punto contra esos traspiés.
Luego llegarán los esfuerzos relacionados con la cohesión del bloque oficialista en el Consejo. Los jueces Luis Cabral y Leónidas Moldes no simpatizan con el representante del Ejecutivo Juan Mahíques, así como tampoco la abogada Adriana Donato avala las ideas de Piedecasas. Alinear esos planetas será la función del Gobierno que sólo precisaría de un voto para obtener resultados trascendentes. El foco se posará sobre el senador Ruperto Godoy y sobre el propio Recalde que ha dado señales de que en cuestión de meses dejará el organismo para ser reemplazado por un legislador vinculado al peronismo duro.


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