4 de marzo 2011 - 00:00

Macri ya puede gastar casi $ 30.000 millones

El titular de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello, ayer al conducir el debate del proyecto de Presupuesto 2011, que finalmente se aprobó anoche.
El titular de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello, ayer al conducir el debate del proyecto de Presupuesto 2011, que finalmente se aprobó anoche.
Con los votos propios y gracias a las abstenciones de una parte de la oposición, el PRO logró ayer, finalmente, aprobar el Presupuesto 2011 para la administración de Mauricio Macri.

La presión del sindicalismo, que acompañó con batucadas variadas para que se sancione la ley considerando que así podrán liquidarse las subas pactadas de salarios, ayudó al oficialismo.

Modificación

El cambio que tuvo el proyecto de ley con respecto a diciembre, cuando fracasó la votación, consistió en aplicar una pauta inflacionaria de cerca del 29,3% en el cálculo de recursos por Ingresos Brutos para abultar luego, con $ 2.400 millones extras, el inciso referido a los haberes del plantel municipal. Por eso tampoco hubo variaciones con respecto a la postura de la oposición, excepto que en lugar de rechazar la propuesta se reunieron 18 abstenciones (el ibarrismo, Bloque Peronista, Coalición Cívica y la UCR) para que el PRO quedara con mayoría simple en el recinto para aprobar el Presupuesto con sus 24 votos y sus dos aliados que reportan a Francisco de Narváez. Los votos en contra fueron 15, entre el kirchnerismo, el socialismo y Proyecto Sur (Pino Solanas). Curiosamente el sindicalista docente Tito Nenna, que integra el bloque K, votó en contra, cuando se suponía que el aumento a los maestros terminaba de destrabar la votación.

Recaudación

Pero el PRO logró más para Macri. En diciembre el cálculo de ingresos se hizo por $ 25.422 millones para 2011, mientras que, con los retoques provenientes de un ponderado sobre la recaudación de los dos primeros meses de este año, asciende ahora a $ 27.800 millones. Dentro de ese dinero (cerca del 70% es por Ingresos Brutos), se incluyen sin embargo $ 2.000 millones que están calculados como deuda a tomar, pero solamente se aprobó la facultad del Ejecutivo para negociar ese financiamiento que luego, con una ley especial, deberá aprobar o no la Legislatura porteña.

También el PRO relegó la propuesta inicial del Gobierno porteño de aumentar hasta el 30% las tasas de Alumbrado, Barrido y Limpieza, lo que significó una baja en el cálculo de los recursos, que con la aritmética aplicada esta semana por el Ministerio de Hacienda que conduce Néstor Grindetti quedó superada.

Cuando en septiembre de 2010 el Gobierno porteño envió el proyecto a la Legislatura, anunció el destino de $ 5.000 millones para volcar en obras, dentro de los cuales están incluidos los $ 2.000 millones pendientes de aprobación, pero contemplados en el proyecto.

Críticas

El titular de la Comisión de Hacienda, Álvaro González, fue el encargado de presentar la iniciativa y así se abrió un debate de más de tres horas en el que la oposición completa levantó la mano para formular sus críticas. De la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya refutó que «nos vienen a pedir un nuevo endeudamiento si cuando se lo dimos -para aplicarlo en los subtes- no tuvieron capacidad para usarlo».

Del ibarrismo, Eduardo Epsztein criticó del proyecto las «políticas de mayor endeudamiento» y que traía «una incautación del patrimonio de la Ciudad», y entre otros, el legislador Diego Kravetz (peronista) expresó que «la iniciativa sigue careciendo de una visión que integre la Ciudad».

Para González (PRO), «el Presupuesto es la herramienta necesaria para que cualquier Gobierno dé certezas a sus empleados, proveedores y a sus vecinos».

Otros recursos que la oposición le impidió al PRO incorporar a la norma son los provenientes de las utilidades del Banco Ciudad de Buenos Aires, por cerca de $ 400 millones.

Dejá tu comentario