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Madryn, la capital de la Patagonia atlántica
Cuando las ballenas se van, las excursiones embarcadas permiten observar especies como delfines y toninas.
Bucear con lobos marinos, una actividad cada vez más popular que todos quieren hacer durante los meses de calor.
El paisaje de este balneario patagónico es el del polo de desarrollo que a adoptado, el turístico, como una de sus principales actividades, atrayendo visitantes argentinos y extranjeros todo el año. En los meses de calor cobran mayor relevancia los más de 30 kilómetros de playas, así como los blancos acantilados costeros.
Es Puerto Madryn el principal centro de buceo del país, no sólo para practicarlo en forma deportiva o realizar bautismo, sino también para disfrutar de la cada vez más popular opción de nadar junto a juguetones lobos marinos de un pelo, en una actividad que no requiere experiencia previa y que está abierta a todo público.
El snorkelling es también otra opción muy elegida durante el verano, especialmente porque evita el uso de equipos y toda la cuestión técnica que exige el buceo con tanques de oxígeno. Si la idea es estar cerca del agua, los kayaks, los paseos en bote y el windsurf también son muy buenas opciones del verano en Madryn.
AVISTAJES
Uno de los principales atractivos turísticos en Puerto Madryn es el avistaje de fauna marina. El plato fuerte son las ballenas francas australes, que llegan a la región durante el invierno y se pasean por estas costas hasta fines de diciembre. Luego de esta época, las excursiones embarcadas permiten observar otras especies como delfines y toninas, a través de salidas en botes de varios pasajeros. Estas salidas se concentran en Puerto Pirámides, pequeño pueblo ubicado en la Península Valdés, distante 100 kilómetros de Madryn.
Luego está Punta Tombo, a 170 kilómetros de Puerto Madryn, una de las grandes estrellas de la región donde se puede observar una gigantesca colonia de pingüinos magallánicos, la cual posee alrededor de 1 millón de ejemplares. Esta reserva posee además fauna típica de la meseta patagónica, con guanacos, choiques y pequeños ñandúes. Desde el cielo, en las proximidades del mar se presentan gaviotas australes, escúas, cormoranes, palomas antárticas, gaviotines y petreles. Una vez junto al océano, se observa la muchedumbre de pingüinos, que tienen como vecinos a lobos marinos y elefantes marinos.



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