5 de diciembre 2016 - 00:07

Maersk compra a Hamburg Süd: la concentración no se detiene

Mientras los discursos vernáculos de ciertos estadistas argentinos ponderan una "seleccionada" libre competencia, la lucha contra los carteles y el fin de los monopolios, una curiosa tendencia del transporte marítimo mundial se dirige hacia una concentración cada vez mayor en pocos actores a través de fusiones, compras y, cuando no, quiebras.

La industria naviera no logra reponerse de una convalecencia que obligó a un tratamiento de shock: lograr economías de escala. Menos es más. Así, China Shipping pasó a manos de Cosco, Hyundai se quedó con la quebrada Hanjin, Hapag con UASC (y previamente con la chilena CSAV) y las japonesas NYK, K-Line y MOL crearon Japan United. Todo esto, claro, al margen de las mega alianzas operativas, una suerte de matrimonio sin papeles.

El jueves último se confirmó oficialmente la decisión del primer jugador mundial del agua, Maersk, de comprar al séptimo actor del negocio de los portacontenedores, Hamburg Süd, líder histórico en el comercio entre la costa este de América del Sur y Europa (que, a su vez, había adquirido el año pasado a la naviera chilena CCNI) y, sobre todo, dueña de la línea de cabotaje marítimo en Brasil: Aliança.

Hamburg Süd es una empresa alemana que hace 80 años integra el holding familiar Oetker. Su flota suma 130 buques con una capacidad equivalente a los 625.000 TEU y un volumen de negocios superior a los US$ 6700 millones. Por ahora, las marcas de Hamburg Süd y Aliança seguirán vivas. Claro que esta voluntad de sinergia operativa deberá enfrentar la autorización de los organismos de defensa de la competencia en Estados Unidos, Europa y Brasil. Incluso China tiene voz en el desarrollo de este acuerdo. Así, el reloj de arena se da vuelta, y los granos tardarán un año en caer: recién a fines de 2017 se sabrá el resultado final. Maersk, el pulpo danés, sumará con esta acción una participación global del 18,6% en el mercado de portacontenedores, con una flota de 741 unidades.

En diálogo con TRADE, el analista Olaf Merk lo resumió así: "Maersk y Hamburg Süd representan el 35% de los tráficos marítimos de la costa este de América del Sur. Pero Maersk integra junto con MSC (la 2a naviera en el mundo) la alianza 2M, con lo que la participación asciende al 60%, y muchísimo más en el caso de algunas rutas específicas". Competencia en riesgo. El cabotaje brasileño enfrentará así una concentración del 80% entre Aliança (Hamburg Süd) y Mercosul Line, la subsidiaria brasileña de Maersk.

Lo que pase en Brasil (¿permitirá esa concentración?) impactará en la Argentina porque los servicios principales de las rutas transatlánticas que tocan Buenos Aires tienen su razón de ser en la alicaída economía brasileña.

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