Con la UOM a la cabeza, la movilización será contra los despidos y la apertura de las importaciones. La central debatirá mañana un plan de lucha.
TIRANTEZ. El diálogo ayer entre el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el referente de la CGT Héctor Daer terminó en un punto muerto. La tensión entre CGT y Gobierno está signada por la crisis en el sector industrial.
Los gremios industriales con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a la cabeza lanzaron una marcha para el 14 de febrero en protesta por los despidos en el sector y la apertura de las importaciones, y resolvieron demandarle a la CGT convocar a una medida de fuerza nacional. En paralelo, una reunión reservada del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, con Héctor Daer, uno de los líderes de la central obrera, terminó de sellar el congelamiento del diálogo bilateral por el malestar sindical con la orientación económica del Gobierno.
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Ambos episodios son preludio de la reunión del Consejo Directivo de la CGT prevista para mañana, en la que varios sectores se manifestaron a favor de endurecer la postura respecto del Ejecutivo. Le achacan a la administración de Mauricio Macri, entre otros factores, no haber hecho respetar el acuerdo antidespidos firmado en diciembre pasado con las principales cámaras patronales reunidas en el G6, así como dejar libradas a su suerte industrias al promover la apertura de las importaciones.
Como había adelantado este diario, la UOM fue ayer punta de lanza en la reunión de los sindicatos industriales para impulsar el pase de la amenaza a la acción directa. En ese gremio y en otros del sector como el del calzado no hubo siquiera bono de fin de año de $2.000 como había resuelto la mesa de diálogo lanzada por el Gobierno a fin de año. La gota que colmó el vaso en el gremio que lidera Antonio Caló fue la crisis en Banghó, la ensambladora de computadoras que anunció 250 despidos y el cierre de una de sus plantas, que tuvo como respuesta oficial la confirmación de que en marzo se anularán los aranceles a las importaciones de esos productos y que en todo caso las industrias de la actividad podrán reconvertirse a otra con un plan de subsidios.
Ayer la UOM lanzó por su cuenta la marcha del 14 de febrero pautada entre los ministerios de Trabajo y de Producción. En la cartera que encabeza Francisco Cabrera tienen previsto utilizar el Plan de Transformación Productiva para las fábricas locales de computadoras, una medida que el gremio metalúrgico rechaza por dar por sentado que terminará en despidos masivos. La movilización estará a cargo de la dirigencia metalúrgica y contará con el acompañamiento de referentes de otros gremios como el textil, el del cuero, el calzado y de la minería, entre otros.
En tanto, ayer a las 15 Triaca recibió en la cartera laboral junto a Quintana a Daer, Abel Frutos (panaderos) y a otros dirigentes sindicales. Estaba pautada como la continuidad de un encuentro desarrollado el mes pasado en el gremio de Sanidad en el que los funcionarios expusieron un paquete de reformas laborales, dado a conocer por este diario, y que el Gobierno aspiraba a impulsar por decreto de necesidad y urgencia. Ayer el encuentro fue mucho más tenso, reconoció Frutos, y aquel debate volvió a cero.
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