1 de agosto 2012 - 00:00

Mariotto, entre la re-re y un complejo equilibrio

Gabriel Mariotto se convirtió ayer en el primer funcionario ultra-K en darle entidad a la hipótesis re-reeleccionista. Lo hizo al plantear que si Cristina de Kirchner impulsa una reforma para continuar más allá de 2015, él respaldará esa postura.

Aclaró, sin embargo, que la Presidente «no alentó nunca la reelección ni implícita ni explícitamente», aunque, en su zigzagueo, dijo que para promover o cancelar esa alternativa hay que «esperar la conducción» de Cristina de Kirchner sobre la posición última.

Días atrás, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el senador Aníbal Fernández minimizaron la variable del tercer mandato que patrocina una ristra de partidos, agrupaciones y dirigentes K reunidos en el Movimiento por una Constitución Emancipadora.

Varios de los espacios que promueven una reforma de la Carta Magna -internamente hay matices sobre si plantear o no la cuestión de la reelección indefinida- mantienen vínculo estrecho y empatía con el vice bonaerense.

Novela

Ayer, en una larga charla radial, Mariotto se enfocó además en la novela de su relación con Daniel Scioli. Ensaya, hace un tiempo, un frágil equilibrio luego de haberse convertido en un francotirador; empezó progresivamente a bajar la intensidad de sus críticas.

Hay una razón: en su entorno reconocen que las embestidas contra el gobernador le dieron visibilidad pública, pero con signo negativo. Por ese motivo, trata de compensar su perfil de ultra-K, pero sin que las arremetidas contra Scioli lo fulminen.

En ese marco, se esmeró por negar expresamente la posibilidad de una maniobra para voltear al gobernador. «Mis planteos no son para cambiar un ministro o mucho menos un gobernador. Sería un atropello, una barbaridad. Es impensado», dijo el lomeño.

Repitió, así y todo, que considera inoportuna la decisión de Scioli de plantearse como alternativa presidencial para 2015 porque «apura los tiempos». «No son tiempos de candidaturas», dijo, aunque, a su vez, habló de que «hay varios candidatos» del dispositivo K.

También analizó la aventura presidencial del gobernador como una jugada de sectores anti-K. «Es objeto -en referencia a Scioli- de la esperanza de algunos sectores del sistema» que se «vio absolutamente desorbitado cuando llegó Néstor Kirchner al Gobierno, porque no quiso hacerse amigo del poder».

Rareza

En esa línea, el vice afirmó que «Daniel ha sido sometido a múltiples presiones, para cooptarlo para el sistema, y después lo agreden para que -por reacción- rompa con el Gobierno nacional y forme parte de las expectativas del sistema» de poder enfrentado a la Casa Rosada.

Una rareza argumental: Mariotto fue, desde que asumió en diciembre, la principal usina de reproches y objeciones hacia Scioli, incluso en materia legislativa. Ayer, por caso, el gobernador respondió un pedido de informe impulsado por su vice sobre el gasto en publicidad.

Para los próximos días se espera, en tanto, el informe de la llamada «Comisión Candela» que, según se anticipa, emitiría un durísimo dictamen contra el desempeño del ministro de Seguridad sciolista, Ricardo Casal. Ayer mismo, Mariotto pidió una reestructuración en la política carcelaria bonaerense.

El vice justificó su comportamiento al sostener que sus planteos «tienen que ver con aportes», pero «no son imposiciones». Se atajó, además, de los que lo acusan de actuar como Julio Cobos. «Los que me dicen que soy el Cobos de Scioli, son los mismos que aplaudían a Cobos y jamás lo criticaron, pero ahora me están pasando la factura por haber participado en la discusión sobre la ley de medios».

Con el mismo enfoque, dijo: «Yo no pienso en candidaturas personales. Yo estaría especulando si me enrolara en la campaña que lanzó Daniel con la posibilidad de ser presidente. Si yo especulase, me callaría las cosas que opino sobre la gestión y trataría de acomodarme para sacar un boleto para tratar de ser el gobernador de Scioli presidente».

Dejá tu comentario