17 de marzo 2009 - 00:00

¿Más cambios en el Hipotecario?

El Banco Hipotecario llama a asamblea ordinaria y extraordinaria para el 29 de abril; la noticia no pasaría de ser apenas un anuncio de un acto formal si no fuera por la fluida situación que atraviesa la relación del grupo que controla la entidad con el Gobierno, que también es accionista del banco. En esa reunión podría plantearse una dura lucha por el poder dentro del banco.
En efecto: en la asamblea (que son cuatro, en realidad) se renovará la mitad del directorio del Hipotecario, en el que IRSA -el grupo de control- tiene ocho miembros, el Estado dos y el PPP (el programa de propiedad participada del personal) otros dos. En este caso, cada uno de los sectores renovará la mitad de sus representantes: cuatro por IRSA, uno por el Estado, otro por los empleados.
La elección, sin embargo, tendrá un elemento adicional: IRSA deberá reemplazar también a Clarisa Lifsic, la renunciante CEO, presidente del banco y -obviamente- integrante del directorio. Lifsic renunció a los tres cargos, y continuaría ligada al grupo que encabeza Eduardo Elsztain como asesora en nuevos negocios, pero sin funciones ejecutivas.
Las especulaciones indican que el Gobierno de los Kirchner podría intentar poner «propia tropa» en alguno de los sitios que se abren, para acentuar el control sobre el «día a día» del banco que ya está ejerciendo el delegado estatal, el mendocino radical K Diego Bossio.
La movida no puede ser descartada, habida cuenta de que Elsztain busca hacer las paces con un Néstor Kirchner con quien nunca hubo «afecto societatis». La falta de un mercado de créditos hipotecarios y la imposibilidad de comprar una red de sucursales para convertirse en un banco «general» han hecho que la entidad no pase justamente por su mejor momento, y la negativa de Amado Boudou de aportar fondos de la ANSES para dotar de liquidez al Hipotecario se suma a este hecho.
Dudas
En el mismo sentido, hay dudas en el mercado de que el inminente anuncio de la presidente Cristina de Kirchner sobre un plan de préstamos para la vivienda destinado a la clase media no sobrepase la etapa del mero anuncio: la explicación es que esa línea -que no sólo se canalizaría a través del Hipotecario, sino también en la banca oficial y los privados que quieran adherir a la operatoria- tendrá una cuota (en caso de que salga a diez años y una tasa anula del 13% fija en pesos, como adelantó este diario) de $ 1.500 mensuales cada $ 100.000 de préstamo nominal, una cifra prohibitiva para el sector al que supuestamente se apunta. «Será otro Plan Inquilinos: habrá anuncios en Casa Rosada, será tapa de los diarios y nota de los canales de noticias, y después no habrá más que un puñado de gente que irá a las sucursales a averiguar cuánto le cuesta, y saldrá corriendo», arriesgó un banquero privado.
De todos modos, el cambio de guardia en el directorio sería la oportunidad que podrían usar el Gobierno e IRSA para darle un nuevo perfil a la conducción del banco, en la que ya tendrían mucha mayor preponderancia los hombres de Kirchner.

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