En la costa mediterránea española existe una ciudad que desde hace décadas rompió con el modelo tradicional de balneario europeo. Se trata de Benidorm, un enclave turístico de la provincia de Alicante que apostó por crecer en altura y terminó convertido en uno de los mercados inmobiliarios más singulares de Europa. Allí se levanta Intempo, el edificio residencial más alto de España.
El rascacielos más alto de España transformó a Benidorm en una mini Manhattan
Desafió el modelo tradicional de ciudad balnearia y levantó un skyline que le valió el apodo de “Beniyork”. Allí se alza Intempo, el rascacielos residencial más alto de España, marcado por la crisis inmobiliaria y el lujo premium.
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El vacío central de Intempo que une las torres a más de 150 metros rompió con el diseño tradicional de los rascacielos y reforzó la identidad visual del proyecto.
El rascacielos alcanza entre 198 y 202 metros de altura —según distintas mediciones internacionales— y suma 47 plantas sobre el Mediterráneo. La torre domina el skyline local y se convirtió en símbolo de una ciudad conocida mundialmente como “Beniyork”, un apodo asociado a la enorme concentración de rascacielos frente al mar.
La comparación con Nueva York no aparece sólo por estética. Benidorm figura entre las ciudades con mayor cantidad de torres por habitante del mundo y posee la mayor densidad de rascacielos de España. A diferencia de otros destinos turísticos europeos que crecieron en expansión horizontal, aquí el desarrollo urbano avanzó verticalmente.
Ese modelo permitió concentrar hoteles, viviendas y alquileres temporarios sobre una superficie relativamente reducida frente al Mediterráneo. Hoy, con cerca de 77.000 habitantes permanentes, la ciudad multiplica varias veces su población durante el verano europeo gracias a la llegada masiva de turistas.
Benidorm está en la costa mediterránea de España, dentro de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana. Se ubica a unos 460 kilómetros de Madrid y a cerca de 140 kilómetros de Valencia capital.
El edificio que domina el skyline español
En ese escenario apareció Intempo, un proyecto que resume buena parte de la historia reciente del mercado inmobiliario español: expansión acelerada, crisis financiera, demoras y reposicionamiento hacia el segmento premium.
La torre fue diseñada por el estudio Pérez-Guerras y posee una configuración arquitectónica poco convencional. Son dos estructuras paralelas unidas en los pisos superiores mediante una pieza central en forma de diamante o letra “M”, ubicada a más de 150 metros de altura.
Ese vacío central transformó al edificio en una de las imágenes más reconocibles del skyline de Benidorm. Algunos medios europeos incluso compararon la silueta del complejo con una “guillotina gigante” o con una construcción salida de una película de James Bond.
La fachada combina hormigón estructural, vidrio y terminaciones metálicas en tonos dorados. En total, el complejo alberga 256 departamentos distribuidos sobre más de 36.000 m2 construidos.
Aunque España posee edificios más altos, Intempo conserva un récord específico: es el inmueble residencial más alto del país. Las torres que superan esa altura en Madrid corresponden principalmente a oficinas, hoteles y sedes corporativas dentro del complejo Cuatro Torres Business Area.
La diferencia refleja dos modelos urbanos completamente distintos. Madrid concentra altura en áreas financieras, mientras Benidorm vuelca verticalidad a vivienda, turismo y segunda residencia.
Del boom inmobiliario a la crisis
La historia del edificio comenzó en 2006, en pleno auge del mercado inmobiliario español. Durante esos años, el crédito hipotecario fluía con fuerza y numerosos desarrolladores impulsaban proyectos residenciales de gran escala en distintas regiones del país.
La promotora Olga Urbana lanzó Intempo como uno de los desarrollos más ambiciosos de la costa mediterránea. Las obras arrancaron en 2007, pero el contexto cambió abruptamente tras la crisis financiera internacional de 2008.
El crédito desapareció, constructoras entraron en problemas y numerosos emprendimientos quedaron paralizados. Intempo atravesó demoras, conflictos financieros y cambios de contratistas durante años.
La estructura principal quedó prácticamente terminada en 2012, aunque el edificio permaneció incompleto mucho tiempo más. La promotora terminó en concurso de acreedores y el activo pasó a manos de Sareb, la sociedad creada para absorber activos problemáticos del sistema financiero español después del colapso inmobiliario.
Recién en 2018 un fondo internacional tomó control del proyecto, redefinió el producto y reactivó las obras. La finalización definitiva llegó en 2021, catorce años después del inicio de construcción.
El mito del ascensor
Durante ese largo proceso apareció una historia que terminó por volver famoso al edificio en todo el mundo: el supuesto “olvido” del espacio para ascensores.
La noticia se viralizó rápidamente en medios internacionales y convirtió a Intempo en ejemplo de los excesos inmobiliarios españoles previos a la crisis. Sin embargo, con el tiempo quedó claro que gran parte de esa versión surgió por interpretaciones incorrectas y malas traducciones de artículos publicados en España.
El problema real estuvo vinculado a modificaciones técnicas derivadas del aumento de altura del proyecto original. El diseño inicial contemplaba menos pisos y la decisión posterior de elevar la torre obligó a adaptar sistemas estructurales y transporte vertical.
Eso generó retrasos, rediseños y cambios de proveedores, aunque el edificio nunca quedó sin ascensores, como llegó a afirmarse en distintos medios internacionales.
Cuánto cuesta vivir frente al Mediterráneo
Con la reactivación del proyecto, Intempo pasó a competir dentro del segmento residencial premium de la costa mediterránea española.
Las unidades priorizan terrazas abiertas, grandes ventanales y vistas panorámicas al mar. El complejo además incorpora piscinas exteriores e interiores, spa, gimnasio, coworking, sky lounge, áreas recreativas y seguridad privada las 24 horas.
Actualmente, un departamento de dos dormitorios y cerca de 96 m2 puede comercializarse alrededor de los 537.000 euros. En las plantas superiores, los valores se acercan e incluso superan 1.000.000 de euros.
Las unidades premium incorporan superficies mayores, domótica, terrazas amplias y vistas abiertas al Mediterráneo desde prácticamente todos los ambientes.
El mercado además combina uso residencial con fuerte presencia de alquiler turístico. En temporada alta, departamentos dentro de la torre pueden ubicarse entre 150 y 250 euros por noche, mientras las unidades más exclusivas alcanzan cifras superiores.
La ubicación también influye sobre el posicionamiento del proyecto. Intempo se encuentra frente a la playa de Poniente, una de las zonas más cotizadas de Benidorm, con menor densidad que otras áreas del municipio y fuerte presencia de desarrollos premium.
Hoy, con casi 200 metros sobre el Mediterráneo, Intempo concentra récords, historia financiera, diseño futurista y uno de los casos urbanos más particulares del mercado inmobiliario europeo.










