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Más provincias piensan en voto electrónico 2013

Urtubey se suma a su par cordobés, el peronista crítico José Manuel de la Sota, quien el pasado domingo se mostró a favor de que su sucesor sea elegido en 2015 mediante el e-voto, e incluso no descartó que el mecanismo sea utilizado el año que viene.
«Las elecciones legislativas (nacionales) del próximo año serían una buena oportunidad para implementarlo en Córdoba», sostuvo, aunque remarcó que «por tratarse de una elección nacional se deberá contar con la autorización de la Justicia electoral federal».
Por su parte, en La Pampa, y a modo de ensayo piloto, será aplicado el voto electrónico el próximo 25 de abril en las elecciones que se celebrarán en la Universidad Nacional de La Pampa. En pos de brindar celeridad y transparencia al escrutinio, en los últimos años también fueron desplegadas pruebas piloto de alcance comunal en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Tierra del Fuego y Córdoba, entre otros distritos.
En el caso salteño, en la contienda de abril de 2011 -en la cual el mandatario cosechó su reelección-, los salteños ya se codearon con
el sufragio electrónico en el 33% de las mesas (ese porcentaje lo hizo también, en rigor, en las correspondientes internas abiertas y simultáneas).
La experiencia fue evaluada como positiva y mañana Urtubey y el Tribunal Electoral provincial presentarán el Plan Provincial 100% Voto Electrónico, con la meta puesta en el año que viene.
Además de los comicios de 2011, el sufragio electrónico fue probado en el distrito desde 2009 en diversas pruebas piloto que se desarrollaron en algunos municipios.
Para llegar a las elecciones de 2013 en condiciones de aplicar la Boleta Única Electrónica, el Tribunal Electoral y el Gobierno provincial desarrollaron un plan integral de capacitación, a la vez que realizan un relevamiento de los 450 establecimientos escolares donde funcionarán las mesas receptoras de voto.
Según lo reseñado desde Salta, al entregar su documento de identidad al presidente de mesa el elector recibe una boleta en blanco que tiene un chip en uno de sus extremos, donde se grabará el sufragio una vez conformado.
El elector define el voto en una pantalla táctil donde se muestran las distintas fuerzas políticas y las diferentes categorías en juego.
Una vez decidida la elección, la ordena grabar en el chip electrónico y paralelamente se imprime en la boleta que depositará posteriormente en la urna de rigor.
Gracias a este proceso, el escrutinio puede concretarse luego de una manera más rápida, a través de la lectura electrónica de las boletas o bien verificando los datos impresos.

