Durante siglos, la intolerancia religiosa y la inclemencia de la soldadesca no pudo destruir a los valdenses, ni mucho menos su fe evangélica, cercana al cristianismo primitivo, que hoy, sin embargo, pareciera diluirse un poco bajo la moderna religión del laicismo. Así lo evidencia este interesante documental de Marcel Gonnet, donde accedemos a la historia del movimiento, anterior al protestantismo de Lutero, y su expansión por estas tierras.
Para ello el autor se apoya en un viejo film recientemente recuperado, dos obras teatrales, antiguas canciones, unos grabados espantosos de la masacre de 1655, el relato de historiadores como Bruna Peyrot y el pastor Giorgio Bouchard, que es un viejito muy risueño, y algunas visitas a lugares convocantes de Italia, Uruguay, Argentina y EE.UU., como la cueva donde se reunían los primeros valdenses, las primeras capillas de los inmigrantes, y el centro ecuménico creado en 1947, después de la Segunda Guerra Mundial.
Un acierto, el empleo de "Fideli per secoli", un film de 1924 de reconstrucción histórica, con el que los valdenses pensaban difundir su mensaje. Lástima que justo ese año el Gobierno fascista hizo las paces con la curia católica y, en consecuencia, prohibió el film "por vilipendio a la religión del Estado". Afortunadamente ahora apareció una copia en la Walesian Aid Society de los EE.UU. Así fue siempre: prohibiciones, emigraciones, renacimientos. Una lástima, en cambio, que la historia no llegue hasta junio de este año, cuando el papa Francisco entró al templo valdense de Turín, y en nombre de la Iglesia Católica pidió perdón por las crueldades cometidas contra esos cristianos inocentes. Ya lo había hecho antes en Buenos Aires, como arzobispo de la Ciudad.
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