12 de marzo 2009 - 00:00

Masacre en Alemania: joven mató a 15 personas en colegio

Tim Krestschmer mató ayer a 15 personas y luego se suicidó en Winnenden, Alemania. Primero se dirigió a la escuela en la que había estudiado y asesinó a sus ex compañeros y a profesores para luego continuar los disparos en el estacionamiento de un concesionario de automóviles.
Tim Krestschmer mató ayer a 15 personas y luego se suicidó en Winnenden, Alemania. Primero se dirigió a la escuela en la que había estudiado y asesinó a sus ex compañeros y a profesores para luego continuar los disparos en el estacionamiento de un concesionario de automóviles.
 Berlín - Un joven de 17 años, de familia adinerada y con un arsenal en su casa, mató ayer a 15 personas, al abrir fuego contra sus ex compañeros de escuela y continuar los disparos en el estacionamiento de un concesionario de automóviles. Finalmente se suicidó.
Las fuentes policiales precisaron que se desconocían los motivos por los que el joven, identificado como Tim Krestschmer, disparó contra sus antiguos compañeros, ya que estaba considerado un chico normal cuya única particularidad era su gran conocimiento y «amor» por las armas.
La ciudad de Winnenden, una localidad de 25.000 habitantes del sur de Alemania, se vio sacudida por esta nueva masacre escolar, en la que murieron nueve estudiantes de entre 14 y 15 años y tres profesores del colegio de Albertville, así como un hombre a las afueras del centro y dos empleados del concesionario de Volkswagen.
La masacre empezó cuando el joven irrumpió en plena clase de la que había sido su escuela, enmascarado y vestido con uniforme de combate negro y abrió fuego indiscriminada y sucesivamente en varias aulas.
La escuela de Albertville, un gran centro de enseñanza media con un millar de estudiantes a unos 20 kilómetros de Stuttgart, la capital de Baden Württemberg, se convirtió en un escenario de pánico. A esta matanza dentro del centro escolar siguió una víctima más a la salida del recinto, además de una larga huida por el centro de la ciudad de Winnenden, hasta terminar en el concesionario de la vecina localidad de Wendlinger, a unos 40 kilómetros del anterior, donde finalmente el agresor fue acorralado.
Para trasladarse hasta Wendlinger, el joven secuestró al conductor de un vehículo, que liberó posteriormente para continuar su fuga en solitario. Se abrió así una larga persecución, con centenares de policías en vehículos policiales y también helicópteros. El acoso terminó en Wendlinger, donde el joven entró en un concesionario de automóviles y allí se produjo un último tiroteo, con el resultado de dos muertos más, y también del agresor, quien se habría suicidado.
Entretanto, la Policía había acordonado y tomado al asalto la casa de su familia, donde encontró 18 armas, de posesión legal. El muchacho era hijo de un empresario y había dejado la escuela hacía dos años, al parecer con buenas notas y sin que el profesorado hubiera apreciado nada anormal en su comportamiento. La matanza sacudió a Alemania. La canciller Angela Merkel expresó su «más profunda conmoción» y sus condolencias a los familiares de las víctimas, lo mismo que el presidente federal, Horst Köhler, y el primer ministro de Baden Württemberg, Günther Oettinger.
Agencia EFE

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