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Masiva marcha contra el Gobierno
La protesta, como ya es costumbre, se inició en diferentes puntos de la Ciudad, con escasa presencia policial. El punto de afluencia más concurrido fue Callao y Santa Fe, en pleno corazón de Barrio Norte, donde marcharon con una enorme bandera argentina con la particularidad de tener en su centro el lazo de luto. Los protestantes también se congregaron en Corrientes y Pueyrredón, Acoyte y Rivadavia, Cabildo y Juramento, entre las esquinas más importantes.
La manifestación fue organizada por diferentes movimientos antikirchneristas con el lema "#18 A, todos a la calle", entre los que se destacaron Argentinos Indignados, Anti-K y El Cipayo. A diferencia de los cacerolazos anteriores, el primero del año contó con gran apoyo y participación de la oposición (ver nota aparte). Entre las columnas de gente que se movilizaba hacia la Casa Rosada, se destacó una fuerte presencia de jubilados que reclamaban mejoras en sus jubilaciones.
Entre cánticos como "el pueblo se cansó de tanta corrupción", miles de manifestantes mostraron su enojo con el Gobierno de Cristina de Kirchner y lo hicieron notar en diferentes pancartas. "Los vamos a juzgar", "Juicio político a CFK", "Basta de corrupción impune", eran algunas de las banderas que se podían leer entre la masa de gente que copó el microcentro porteño. Y algunos otros carteles irónicos, como "Cris, traje la esponja para ayudarte a lavar", en alusión al caso de lavado de dinero del empresario Lázaro Baez, cercano al Gobierno.
Pasadas las 19, las masas -agrupadas en los diferentes puntos de la Ciudad- comenzaron a marchar hacia el Obelisco. Cerca de las 20 los manifestantes se reunieron en el Obelisco, llegando al momento culmine del encuentro organizado por las redes sociales. Allí, bajo los carteles, banderas, chocando sus cacerolas y entre aplausos, caminaron hacia la Plaza de Mayo. Cerca de las 22 muchos de los manifestantes comenzaron a dirigirse al Congreso Nacional.
La protesta también se hizo escuchar frente a la quinta de Olivos. La calle Maipú en toda su extensión estuvo desbordada de caceroleros que hicieron ruido al ritmo de los aplausos, silbatos y banderas. Entre los múltiples reclamos, algunos manifestantes mostraron consignas contra las inundaciones que el pasado 2 de abril destruyeron cientos de viviendas de la zona norte de la Capital y dejaron en emergencia a la ciudad de La Plata en la provincia de Buenos Aires.
Pero la protesta cruzó las fronteras y se hizo sentir en el exterior. Argentinos residentes en los diferentes países del globo también realizaron protestas contra el Gobierno aunque sin tanto eco en distintas ciudades, en el marco de una serie de manifestaciones que comenzaron en Sídney, Australia. Le siguió Tokio, y así sucesivamente pasando por España, Estados Unidos, Alemania, Austria, Brasil y Canadá.


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