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Massa-gate, episodio electoral que contamina fin de campaña
Sergio Massa, ayer, desde Tigre mostró un video con los detalles del incidente que se registró en su casa el 20 de julio pasado. El oficialismo apuntó a los vínculos “políticos” entre el prefecto detenido y el massismo.
El robo, ocurrido el sábado 20 de julio, pero confirmado ayer, a la casa de Sergio Massa en el barrio privado Isla del Sol, en Tigre, puso al intendente y candidato del Frente Renovador (FR) en el centro de la escena y lo convirtió en blanco móvil de sus rivales, no sólo el kirchnerismo, sino también la oposición anti-K.
Tras la información publicada el domingo por Horacio Verbitsky, ayer Massa confirmó el hecho y activó una ristra de hipótesis: desde el "montaje" para victimizarse hasta, en el otro extremo, un "mensaje" político contra el alcalde rebelde.
Relatos
Malena Galmarini barrió con seis palabras la meticulosa gambeta en la que se esmeró durante 15 minutos su esposo intendente y candidato mejor rankeado para las primarias bonaerenses del domingo.
"No fue un hecho de inseguridad", dijo Malena y fulminó el devaneo del candidato -su marido- que entrenado había evitado opinar si el ingreso de un prefecto a su casa en el barrio privado Isla del Sol de Tigre fue un episodio delictivo o un mensaje político.
Por la negativa, Galmarini negó que fuese lo primero.
El episodio se convirtió, en el tramo final de la campaña, en el epicentro de los cruces y los reproches. El massismo, salvo el propio Massa, enfocó la pertenencia del autor del robo a la Prefectura y su dependencia operativo del secretario de Seguridad, Sergio Berni.
Como contracara, el oficialismo desplegó un manto de dudas y sospechas sobre al hecho: Berni, al igual que funcionarios de Daniel Scioli, habló sobre la existencia de un vínculo entre Alcides Díaz Gorgonio, que permanece detenido, y Massa.
"En 2007, Massa pidió que este delincuente vaya a hacer seguridad privada en su barrio", dijo ayer Berni y acusó al intendente de hacer una "operación burda" con un propósito electoral a "cinco días" de los comicios.
El Gobierno dio por hecho la relación entre Díaz Gorgonio y la familia Massa-Galmarini, mientras que fuentes oficiales sugirieron que el prefecto "milita en el massismo", base argumental para sugerir que se trató de un episodio montado.
Massa dijo que solía ver al uniformado, pero que no era conocido suyo. Su esposa, en tanto, se cruzó en Twitter con el funcionario sciolista Carlos Giannella, quien le pidió que confirme o desmienta si conocía al prefecto detenido. Aunque se trenzó en un debate virtual, Malena Galmarini no respondió si tenía vínculos o no con Díaz Gorgonio.
Cerca de Massa, sin embargo, negaron que exista relación política entre el intendente y el prefecto detenido. Anoche ese punto era uno de los ejes sobre los que ponía el ojo el oficialismo.
Otro aspecto que apareció en el debate estuvo vinculado a por qué, aunque ocurrió el 20 de julio pasado, el incidente recién trascendió el fin de semana en una nota periodística.
"Sergio nos pidió que no dijésemos nada hasta después de las primarias para que no lo acusen de victimizarse", confió, anoche, un dirigente cercano al intendente que deslizó, además, que hay más elementos "comprometedores" sobre el hecho.
¿Hay escuchas telefónicas que hablan de vínculos entre el autor y autoridades? ¿Hubo, además, un hecho más grave que todavía se mantiene en reserva? Los interrogantes fueron, anoche, puestos en circulación por dirigentes massistas.
"Si creyeron que nos iban a asustar, se equivocaron", dijo el intendente de Tigre en su única mención -en persona- a que el incidente pudo ser un mensaje político en su contra.
En el revuelo, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, cuestionó al fiscal Mariano Magaz, a cargo de la investigación, porque impuso "un pulso de secretismo absoluto" al hecho. A la vez pidió su apartamiento para dar lugar a "un fiscal con criterios más objetivos". En esa referencia quedó, subyacente la versión que refiere a un vínculo personal, de amigos, entre Massa y Magaz.
En el centro del ring, Massa recibió castigos de otros actores. Además de Martín Insaurralde, que habló de un "marco de dudas", Francisco de Narváez y Margarita Stolbizer, cabezas de listas opositoras al Gobierno y enfrentadas con el massismo, le reprocharon no haber efectuado la denuncia policial apenas se produjo el incidente.
El intendente de Tigre, como toda respuesta, aseguró que lo mantuvo en reserva porque así se lo solicitó el fiscal.


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