Massa-gate, hecho que altera cálculos

Edición Impresa

Denuncias y contradenuncias, dudas y acusaciones. El robo al domicilio particular de Sergio Massa, ocurrido el 20 de julio pasado pero conocido el último domingo, se instaló como un factor de campaña, pero ni el Gobierno ni el massismo se animan, todavía, a evaluar su impacto sobre la elección o si, al menos, tendrá algún nivel de incidencia.

"¿Quién puede pensar que esto nos benefició?", dijo ayer Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa y denunciante, ante la Justicia, del episodio, al ser interrogada sobre la hipótesis de que fue un plan urdido para "victimizar" al candidato opositor.

En las cercanías del intendente de Tigre, sin ese énfasis, se asumen a la espera de tener más información -encuestas, en concreto- para saber si el hecho generó algún tipo de reacción entre los votantes. Presumen, a priori, que su incidencia será irrelevante.

En el kirchnerismo, en tanto, interpretan que las dudas en torno al incidente -en particular, la posibilidad de que sea un conocido de la familia- podrían ubicar al candidato en una situación incómoda de tener que responder sobre un hecho cruzado de dudas.

En paralelo, el otro aspecto sobre el que se apoyan es que no sólo el Gobierno sino buena parte de la oposición, entre ellos Francisco de Narváez y Margarita Stolbizer, cuestionaron al dirigente del Frente Renovador porque "demoró la denuncia del hecho que, incluso, trascendió por una crónica periodística.

El vocero público de la embestida sobre los puntos oscuros del hecho es el secretario de Seguridad, Sergio Berni. El funcionario aseguró que Massa quiso montar "un show mediático" e insistió en que el detenido por el hecho era "un hombre que conocía perfectamente" al intendente de Tigre porque "entraba una o dos veces por semana a verlo".

Ese punto apareció, ayer, en la nebulosa. El Gobierno insiste en la relación entre Alcides Díaz Gorgonio, el prefecto detenido por el ataque, y los Massa. Galmarini dejó abierta la posibilidad de que una de sus empleadas domésticas tuviera una relación sentimental con el uniformado.

Berni también acusó al tigrense de "manipular" la Justicia para "intentar tapar un delito que fue perpetrado en la casa de Sergio Massa por un conocido de Sergio Massa", advirtió.

Admitió, en tanto, que el prefecto era funcionario del Ministerio de Seguridad, pero señaló: "¿Sabe cuál es la diferencia entre Massa y yo? Que él conocía al delincuente y yo no".

El funcionario también dijo que la pareja de Gorgonio "figura como empleada doméstica y todo indica que ha sido despedida el mismo día" del robo.

Empleada

Al respecto, Galmarini confirmó que Massa le pidió a su empleada que dejara de trabajar en su casa "por un tiempo" hasta que se esclareciera el episodio.

La esposa del intendente de Tigre aseguró que "es una falta de respeto del Gobierno nacional" que se deslizara que el robo sufrido en su casa podría favorecer la postulación de su marido.

"Un tipo armado con una 22, con un silenciador, capaz de disparar, de hecho disparó, un sábado a las 6 de la tarde entra a mi casa. No quiero ni pensar que yo podía entrar con mi hijo de 8 años a mi casa (y encontrarlo). No quería que mis hijos se enteraran de todo esto", resaltó Galmarini.

Entre sollozos, la mujer del intendente de Tigre señaló: "Yo hubiese esperado que el secretario Berni saliera a decir: 'Yo estaba enterado del caso, le di las garantías a Massa para que avancen y estamos esperando el resultado de la Justicia'. Lejos de eso, salieron a embarrar la cancha. No sé qué le pasó a Berni, qué le pasó al Gobierno nacional".

A respaldar a Massa salieron su suegra, Marcela Durrieu; su cuñado y candidato a senador provincial, Fernando Galmarini; su jefe de campaña, Juan José Álvarez; el intendente de Olavarría, José Eseverri; el mandatario comunal de San Miguel, Joaquín de la Torre; y el diputado nacional Felipe Solá.

Todos los dirigentes se sumaron a la teoría de que se trató de un robo con fines políticos y apuntaron a la Casa Rosada.

Para Durrieu, "es ridículo plantear" que el detenido era "puntero político" de Massa, como denunció Berni.

"El oficialismo aceptó que lo sabía cuando no tuvo otra opción, mientras tanto lo negó. Éste es un hecho más que tiene que ver con la campaña, será porque pierden por 10 puntos, pero no sé, advirtió De la Torre en declaraciones radiales.

Según señaló Álvarez, "pareciera que Massa tendría que pedir perdón porque le robaron su casa".

Por su parte, Eseverri agregó: "Si querían intimidar no lo lograron, vamos a seguir planteando una Argentina nueva".

En la otra vereda, el senador oficialista Aníbal Fernández consideró que "todo lo que dice" Massa con respecto al robo en su domicilio "es una mentira".

"Todo lo que dice es una mentira, han inventado este tema no sé por qué razón, pero lo peor de todo es que hicieron una conferencia de prensa para mentirle a la sociedad. Massa dijo que no lo conocía (al prefecto detenido Alcides Díaz Gorgonio)y trabajaba con él", remarcó Fernández.

Dejá tu comentario