Otro hecho de inseguridad volvió a generar polémica. Esta vez, un vecino del barrio porteño de Mataderos murió al recibir un impacto de bala en el pecho al quedar en medio de una persecución con tiroteo entre policías y una banda de delincuentes.
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La investigación todavía no pudo determinar si la bala que mató al muchacho partió de un arma policial o de los propios delincuentes.
El hecho ocurrió a las 14 de ayer en el cruce de las calles Basualdo y Remedios cuando un patrullero perseguía a un Volskwagen Bora color gris en el que iban dos sospechosos de haber cometido un robo. La víctima -Jonathan Echimborde, de 28 años, padre de tres hijos y fumigador- estaba lijando su camioneta para pintarla frente al taller de su padre cuando pasaron los dos vehículos a toda velocidad y a los tiros.
A raíz de los disparos, Echimborde cayó herido y minutos después una ambulancia del SAME arribó al lugar y se lo llevó al Hospital Santojanni, pero llegó muerto. En tanto, el patrullero logró embestir al Bora sobre la Autopista Dellepiane: el saldo fue un policía herido por la colisión, un detenido y un prófugo.
El padre del mecánico asesinado dijo que, hayan sido los delincuentes o los policías que los perseguían los responsables del crimen, él va a hacer "justicia propia". "La van a pagar. Si fue un policía, la va a pagar toda la vida y si fue un delincuente, también. Todos la van a pagar", dijo Oscar Echimborde. "Yo voy a hacer justicia propia. Yo no necesito la ley, la ley soy yo: Oscar", afirmó el hombre.
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